lunes, 29 de agosto de 2011

Criterios de equidad para una administración de justicia con perspectiva de géner


Los criterios de equidad para una administración de justicia con perspectiva de género




La justicia puede reconocer derechos pero también confirmar patrones

de desigualdad y discriminación con los cuales y de manera
histórica las más afectadas son las mujeres. A partir de esta premisa
el más alto poder judicial colombiano realiza una reflexión no acabada
todavía, frente a su rol en la construcción de la igualdad e identifica y
sugiere a partir de la experiencia, algunos criterios para facilitar la toma
de decisiones judiciales con una perspectiva que reconozca las desigualdades
y la discriminación como una manera de contribuir, desde la justicia,
a superarlas.
Los criterios de equidad para una administración de justicia con perspectiva
de género, han sido desarrollados con el liderazgo de Magistrados
y Magistradas de las Altas Cortes colombianas, en el marco de un
proceso, iniciado en el año 2002 por el Consejo Superior de la Judicatura,
consolidado con la creación de la Comisión Nacional de Género
de la Rama Judicial en el 2008 y que tiene como uno de sus principales
objetivos, desarrollar acciones dirigidas a garantizar la igualdad y la no
discriminación de las mujeres en el acceso a la administración de justicia
y a los cargos de la judicatura; en un ejercicio novedoso de sistematización
y análisis deductivo de la práctica judicial.
Los criterios, en su primera versión, aún preliminar, están dirigidos a
los y las operadores de justicia; de manera especial a jueces/as y magistrados/
as, con la invitación a considerarlos como un soporte o ruta
de navegación, en su función de administrar justicia y una herramienta
que contribuye a garantizar decisiones más equitativas.
La necesidad de garantizar una administración de justicia con criterios
de equidad, responde también a una demanda de la Constitución Política
y de la normatividad nacional e internacional vigente para Colombia

en materia de derechos humanos, en particular, en lo relativo a la aplicación
del principio de igualdad, que permite hacer visibles las diferencias
para que no se convierten en desventaja, y la no discriminación en
todas sus manifestaciones, por razones de sexoa, edad, raza, orientación
sexual, religión, origen nacional o familiar, lengua, opinión política o
filosófica, entre otras.
Este documento aborda especialmente el tema de la justicia y la discriminación
en razón del género, dado que la discriminación contra la mujer
ha sido reconocida como una forma de violencia1 que compromete a
la administración de justicia tanto en su conocimiento y comprensión,
como en su abordaje integral.

En este sentido y a manera de prolegómeno hay algunos asuntos que
de manera sumaria, se han considerado importantes a tener en cuenta,
para una mejor comprensión y uso de los criterios: la discriminación y
la perspectiva de género; el acceso a la justicia; el rol de la justicia, el
juez y el poder transformador de las decisiones judiciales.
Es fundamental iniciar reconociendo que existe población que no accede
en condiciones de igualdad a la justicia y por ende no puede llegar a
los estrados judiciales por diversos motivos; y que más allá de las limitaciones
económicas, es la discriminación en razón del género un factor

1 11º Período de sesiones, 1992, Comité de la Convención para la eliminación de todas
las formas de discriminación contra la mujer - CEDAW; Recomendación General No.19:
la violencia contra la mujer.

a. El sexo es uno de los elementos de la discriminación por
razones de género, no el único. Es común encontrar el uso
indistinto de la palabra “género” para hacer referencia tanto
a la “mujer” como al “sexo”; para nombrar por ejemplo, estadísticas
desagregadas por género, cuando en estricto sentido,
son estadísticas desagregadas por sexo (biológico); estos usos
todavía imprecisos, son parte del proceso de apropiación del
enfoque de género y del lenguaje mismo.

Que incide de manera preocupante en los indebidos limites al acceso a
la administración de justicia.

La discriminación de género2 hace referencia a que no se otorga
igual valor, iguales derechos, responsabilidades y oportunidades
a hombres y mujeres y que a las mujeres por el hecho de serlo se les
menosprecia y se les pone en desventaja en relación con los varones.
El preámbulo de la CEDAW, reconoce explícitamente que “las mujeres
siguen siendo objeto de importantes discriminaciones” y subraya que
la discriminación viola los principios de la igualdad de derechos y del
respeto de la dignidad humana”, estableciendo que ésta puede darse
por distinción, exclusión o restricción; prohíbe tanto los actos que tienen
la intención de hacerlo como aquellos que no teniendo la intención,
ocasionan discriminación.

Así mismo la CEDAW prohíbe la discriminación en todas las esferas
sociales; lo cual es clave pues reconoce que ésta se produce tanto en el
ámbito público como privado, y que la violencia es un acto de discriminación
contra la mujer, que impide gravemente el goce de sus derechos
y libertades.
En referencia a la igualdad sustantiva, ésta comprende la
igualdad de oportunidades, la igualdad de acceso a las oportunidades
e igualdad de resultados, lo que supone, dar un trato diferente a las
mujeres para que la igualdad sea real y efectiva, para equilibrar las diferencias
existentes entre los géneros y que se garanticen estrategias
dirigidas a corregir la representación insuficiente y la redistribución de
los recursos y el ejercicio del poder.
Según Marta Lamas, la perspectiva de género3 implica reconocer
2 Recomendación General No.25 del Comité de la CEDAW, párrafos 7 y 8.
3 Marta Lamas, Etnóloga de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, con una
Maestría en Ciencias Antropológicas por la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM) y Doctora en Antropología en el Instituto de Investigaciones Antropológicas de
la UNAM. Profesora del departamento de Ciencia Política del Instituto Tecnológico Autónomo
de México, donde imparte la cátedra Género y Política. Integrante del Comité Editorial
del Programa de Estudios de Género de la UNAM y del Comité Editorial de Antropología
del Fondo de Cultura Económica. Fundadora del Instituto de Liderazgo Simone
de Beauvoir, de capacitación para mujeres y jóvenes de ambos sexos que busca que éstos
incorporen la perspectiva de género y la aspiración por la equidad. Es editorialista en la
revista Proceso y en el diario español El País. Directora, desde su fundación en 1990, de
la revista debate feminista, un journal independiente de crítica cultural y política. Entre
que una cosa es la diferencia sexual y otra cosa son las atribuciones,
ideas, representaciones y prescripciones sociales que se construyen
tomando como referencia esa diferencia sexual.

Todas las sociedades
estructuran su vida y su cultura en torno a la diferencia sexual. Esta diferencia
anatómica es interpretada como una diferencia sustantiva que
marcará el destino de las personas. Se ha comprobado que el status
femenino es variable de cultura en cultura, pero siempre con una constante:
la subordinación de las mujeres a los hombres. Hasta hace poco
tiempo esto se explicaba en términos “naturales” y hasta “inevitables”,
contraponiendo la diferencia biológica entre los sexos. Casi todas, si no
es que todas las interpretaciones sobre el origen de la opresión de la
mujer eran ubicadas en la expresión máxima de la diferencia biológica:
la maternidad.

Según las investigaciones más recientes, las diferencias sexuales de
comportamiento son mínimas y no implican superioridad de un sexo
sobre otro.
No hay comportamientos o características de personalidad
exclusivas de un sexo.
Ambos comparten rasgos y conductas humanas;
y si hace miles de años las diferencias biológicas, en especial la que
se refiere a la maternidad, pudieron haber sido la causa de la división
sexual del trabajo que permitió la dominación de un sexo sobre otro al
establecer una repartición de ciertas tareas y funciones sociales, hoy
esto ya no tiene vigencia.
En la actualidad, es mucho más fácil modificar
los hechos de la naturaleza que los de la cultura.
A nadie le parece raro
que el hombre viva en el ámbito público, sin asumir responsabilidades
cotidianas en el ámbito doméstico.

En cambio, la valoración cultural de
las mujeres radica en una supuesta “esencia”, vinculada a la capacidad
reproductiva. Lo interesante es comprender que muchas de las actividades
y los papeles sexuales han sido adjudicados hace miles de años y
ahora ya no operan.

Volviendo al punto de partida, en el cual la discriminación en razón
del género constituye un factor que limita el acceso efectivo a la admisus
publicaciones: Feminismo: transmisiones y retransmisiones. Taurus, México; Cuerpo:
diferencia sexual y género. Taurus, México, 2002; 2006; Miradas feministas sobre las
mexicanas del siglo XX, FCE, México 2007; Política y reproducción. Aborto: la frontera
del derecho a decidir. Plaza y Janés, México, 2001; El género: la construcción cultural de
la diferencia sexual. PUEG/Miguel Angel Porrúa. Colección Las ciencias sociales. Estudios
de Género. México. 1996.

Anistración de justicia, es necesario recordar que el acceso a la justicia
hace referencia a las garantías dentro del proceso, en la búsqueda
de una tutela judicial efectiva a través de la obtención de una decisión
pronta y cumplida que ponga fin a un conflicto surgido con ocasión a
las relaciones propias de la vida en comunidad.
Acción, proceso y sentencia
están determinados por la constitución política en una simbiosis
tendiente a garantizar la administración de justicia y el acceso a ella
en condiciones de igualdad y oportunidad sin distingos de naturaleza
alguna por virtud de raza, edad, sexo, estado, creencias o convicciones
e ideologías, entre otras.

El abismo que existe entre los derechos legalmente reconocidos para las
mujeres tanto en el orden interno como en el concierto internacionalb
y su real aplicación, ha dado lugar a que diversas disciplinas se hayan
ocupado de su estudio con diferentes enfoques, jurídicos, económicos,
sociológicos, pedagógicos, etc., para determinar sus causas y proponer
las estrategias y medidas a seguir con el fin de remover los obstáculos y
barreras que impiden a las mujeres acceder a una justicia pronta y efectiva;
el objetivo ha sido el de diseñar una estrategia de inclusión de las
mujeres, cuya vulnerabilidad ha sido reconocida dadas las condiciones
de marginación y desigualdad histórica que las afectan.

b. Existe un amplio marco jurídico internacional vigente para
Colombia que incluye entre otras, la Convención contra todas
las formas de discriminación contra la mujer más conocida
como CEDAW y ratificada mediante la Ley 51 de 1981; la Convención
Interamericana para sancionar y erradicar todas las
formas de violencia contra la mujer o de Belén do Pará, ratificada
mediante la Ley 248 de 1995. Ver Anexos al final del
documento.

Son varios los factores u obstáculos que desembocan en un acceso desigual
a la administración de justicia originados en factores económicos,
sociales, culturales, geográficos, psicológicos, y que tienen una estrecha
relación con las condiciones de vulnerabilidad de las mujeres. Si
la garantía para la realización del ejercicio de los derechos de por sí
representa un problema para las personas, la dificultad es mayor cuando
se está en presencia de personas en condiciones de vulnerabilidad,
en tanto ellas padecen con más intensidad los obstáculos para su ejercicio.

Así se constató en el marco de la décima cuarta Cumbre Judicial
Iberoamericana en la que se elaboraron las 100 reglas de Brasilia,
en 2008, sobre el acceso a la justicia de las personas vulnerables o más
débiles, que ya sea por razón de su edad, género, estado físico, mental o
por circunstancias sociales, económicas, étnicas o culturales, enfrentan
especiales dificultades para acceder plenamente al sistema judicial y así
obtener la efectiva protección y garantía de sus derechos.

Dentro de las barreras al acceso de la justicia se encuentran entonces
las asociadas a las circunstancias de vulnerabilidad, entre otros factores
por razón del género. La discriminación que sufren las mujeres implica
un serio obstáculo para el acceso efectivo a la administración de justicia
en tanto supone una odiosa exclusión que menoscaba y en ocasiones
anula el conocimiento, goce y ejercicio de sus derechos.

Las mujeres

deben conocer sus derechos y además, deben saber que para impedir
su violación o amenaza cuentan con mecanismos jurídicos idóneos a
obtener su protección y reparación jurídica.

Finalmente, en el documento ha sido organizada y sistematizada la información
disponible y las lecciones aprendidas presentadas por magistrados
y magistradas en el Encuentro Nacional de Altas Cortes de
2010, complementados con análisis de documentos y jurisprudencia
de la Corte Constitucional, algunas sentencias de jueces municipales y
del circuito judicial e inclusive de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, en tres partes: la primera dirigida a determinar si estamos
ante un caso de género; la segunda desarrolla los criterios relacionados
con el procedimiento y la tercera los criterios sustantivos en la decisión
judicial.
Usted encontrará entonces, claridades y orientaciones sobre los interrogantes
más frecuentes acerca de temas como: enfoque de género;
porqué el tema del género en la justicia; cuál es su relación con el principio
de igualdad; cuándo debo tener este tema en cuenta; qué necesito
para garantizar que una decisión sea formulada con enfoque o perspectiva
de género; cuál es el marco jurídico que debo observar; cómo opera
en materia de procedimiento y prueba, etc.

Le animamos a sumergirse en esta propuesta con la mente abierta y a
interrogar su práctica judicial desde los criterios presentados, con el fin
de verificar de manera empírica su validez y sobre todo para contribuir
a completarlos y consolidarlos; recuerde que este es un primer esfuerzo
por responder a la pregunta de cómo garantizar decisiones judiciales
con perspectiva de género en el cual su papel es sin duda fundamental.

Tomado de mail de mujeres cali!!

domingo, 28 de agosto de 2011

La Justicia de Paz

Comunicado respecto a la labor de sensibilización a nuestros dirigentes y comunidad en general desempeñada por nosotros durante este periodo pionero dentro de la Jurisdicción de Paz en nuestra comunidad Caleña, víspera a terminar nuestro servicio de elección popular.
Las actividades que adelantamos son un aspecto esencial de solidaridad, ya que el voluntariado sin formación es un voluntarismo sin sentido y algo peligroso; además del compromiso y la responsabilidad del voluntario, es precisa una misma información previa sobre la acción voluntaria y sobre la actitud concreta que se va a desarrollar. Es decir la labor comprende diversas herramientas: concepto de voluntariado, motivaciones y actitudes del voluntario nosotros los jueces de paz, riesgo de la acción voluntaria.

La columna vertebral de la formación en nuestra jurisdicción debe ser seminarios y talleres de solidaridad. Llegamos a conocer un panorama amplio de problemas sociales y cómo podemos influir positivamente en ellos. O sea elemento de sensibilización: menores en riesgo, mujeres maltratadas tercera edad, cooperación al desarrollo, personas sin hogar etc.







LA GRATUIDAD: Ha sido la donación de nosotros mismos y la conciencia de ser para los demás lo que sostiene su concepción de la VIDA. La CONTINUIDAD, ya que no se pueden crear necesidades en aquellas personas que no están dispuestas a seguir ayudando la preferencia VOCACIONAL del voluntariado como juez de paz, ya que uno hace mejor aquello que le
gusta y para lo que está más preparado. La RESPONSA-BILIDAD personal sostenida por equipo que ha venido desarrollando el proyecto de nuestra jurisdicción organizados en una ONG COLJUPAZ con la que trabajamos. Además del conocimiento, respeto y valoración de las diferentes personas o comunidades que pueda encontrarse en la realización de nuestra tarea.
Ya que nada está más lejos de un auténtico voluntariado social que: EL INTRUSISMO, porque el voluntariado no invade el terreno profesional sino que COLABORA con los organismos en tareas, que difícilmente podrían llevarse a cabo si se encuentra en el mercado laboral.
- EL MILITANTISMO: que no por digna y respetable que sea la ideología que lo informa ya sea política, religiosa o cultural.
- EL DILETANTISMO: de los que se acercan por velocidad o por capricho y se sirven de los demás como si fueran objetos de su curiosidad o para experimentación de sus habilidades: por eso es preciso un compromiso formal para cumplir tareas concretas dentro de proyectos previamente programados.




- ASISTENCIALISMO: porque nuestra LABOR DE VOLUNTARIOS, quiere desarrollar en las personas y en los grupos capacidades que nos lleven a nuestra autonomía y no a la dependencia.
- Así, que, ni la compasión ni la limosna pueden ser causa eficiente, por valiosas y excelsas que estas sean, ya que la acción de los jueces de paz o voluntarios debe superar la relación de alteridad para insertarse en la más profunda de la reciprocidad.


- EL VOLUNTARISMO: Ya que el Juez de paz o voluntario, sabe asumir sus límites y no confunde la realidad con las buenas intenciones porque en nuestra organización de trabajo voluntario, hay que diseñar programas factibles, pues de otra forma, se fomentarían LA DESILUSIÓN Y DESESPERANZA en la comunidad.
- Nuestra labor social de Voluntariado social encarna una firme esperanza y es preciso ser capaces de dar razón de la misma, que es lo que hemos logrado en este periodo de los cinco años de trabajo. Porque se puede vivir sin fe, y aún sin la experiencia del amor, pero no se puede sobrevivir sin esperanzas.







- Otros voluntariados no suelen estar dominados por la pasión de la justicia, que debe fundamentar la actividad del voluntariado social. Y corren el riesgo de institucionalizar los efectos al enmascarar la causa. No es otra cosa la solidaridad sino la respuesta ante desigualdades injustas al hacer propias las desgracias ajenas.

- Por eso, en nuestros días se plantea con crudeza el tema fundamental de quíen debe financiar el voluntariado social. Entonces, algunos sostienen que nosotros o voluntarios bastante ayudamos y decir esto no es una “actitud solidaria” porque no es justa. Es la presunción característica del rico hacia el pobre, del fuerte hacia el débil, del etnocentrista hacia el colonizado.

- Y nos sentimos obligados a opinar, que sí hemos sido pioneros en Colombia en resolver conflictos a la Comunidad, es posible asumir los riesgos de otros desafíos.

- La solidaridad empieza en la misma asociación y con los compañeros del servicio.

- Por este tiempo quiero felicitar desde este escrito a todos los responsables de la justicia de paz que hacen posible, cada día el milagro de que millares de voluntarios sociales podamos servir con alegría sin olvidar nuestra responsabilidad al denunciar las injusticias sociales y aportar propuestas altruistas. Es así que el proceso que significa ser juez de paz voluntario, requiere por parte de la organización un gran esfuerzo de acompañamiento que ofrezca al voluntario puntos de referencia frente a la actividad, sobre todo, en los momentos críticos. Es decir la acción voluntaria de nuestro servicio viene siempre apoyado por otra labor no menos importante de sensibilización social a Instituciones de gobierno, particular y comunidad en general.

- Merece la pena destacar la labor que se ha realizado durante el periodo de nuestro servicio como jueces de paz en Cali, cuyo objeto básico ha sido la promoción de la cultura ya que trabajamos con una estrategia de cooperación acorde con las líneas generales de la misma cooperación entre iguales pero sin olvidar nuestro estilo y filosofía de servicio y respeto a los miembros de nuestras comunas donde cooperamos.

- Es por lo que hoy perseguimos la continuidad en nuestras acciones de desarrollo; y de todos los actores que participan de forma directa e indirecta en el desarrollo sostenible de las comunidades beneficiadas.

- E igualmente manifestar que lo que no aparece en los medios de comunicación no existe, y conocer la realidad es el primer paso para cambiar las injusticias y llegar a construir un mundo justo y solidario, pues apostamos por la información como instrumento para luchar contra la injusticia reitero, la marginación y la exclusión social. Por lo que la sensibilización en temas de solidaridad ayudan a crear una conciencia social hasta ahora inexistente, por eso la reacción negativa de algunos a nuestra labor.

- Estamos convencidos que en la generación de igualdad de oportunidades y el respeto de los derechos fundamentales se efectiviza la justicia en equidad, la justicia social. En un estado representativo, ético, conciente de su lugar y responsable de sus funciones, en el que la tarea diaria se lleva a cabo con vista puesta en el futuro, y donde el obrar está determinado por el consenso, fruto de los valores no solo enunciados que intentaron llevar permanentemente a la práctica.(Alicia Kirchner)









Con sincero afecto


Nora Quevedo Labrador

Y si los hombres...

Y si los hombres...

Y si los hombres...

Florence Thomas, columnista de EL TIEMPO.

Florence Thomas*

Y si los hombres (y Hernán Darío Gómez) tuvieran manos solo para acariciar y comprender la profundidad de nuestra piel, para buscar nuestras manos cuando necesitamos tranquilizarnos o para hacernos un masaje en la espalada en los días de cansancio.

Y si los hombres pudieran aprender la humildad, la atenta escucha de una voz femenina, el silencio, la certeza de que no pueden saber todo; convencerse de que hay una mitad del cielo que no les pertenece, de que el planeta y la tierra son femeninos y masculinos al mimo tiempo.

Y si los hombres, al resolver su amor obsesivo a la madre, pudieran aprender de una vez por todas a ser adultos. Y si los hombres lograran aprender a ser padres dejando un poco de ser hombres con H mayúscula y confesar que están cansados de ser ese sujeto universal que carga el peso del mundo entero sobre sus hombros. Y si los hombres pudieran ser solo compañeros y amantes de las mujeres y compartir este mundo con ellas, tal vez entonces entenderían lo que no logran comprender.

Y si pudieran aceptar que hay historias que nunca vivirán, que hay misterios que nunca entenderán, que hay secretos que nunca conocerán porque hay saberes que no les pertenecen.

Y si los hombres (y Hernán Darío Gómez) pudieran aprender a controlar la rabia que nace bajo los efectos del alcohol que los vuelve idiotas cuando no violentos.

Y si pudieran aprender a amar menos el poder y más la vida; y si los hombres inteligentes pudieran explicar a sus congéneres que lo que sus padres vivieron como ansiosa pérdida de poder, ellos lo viven como ampliación de su humanidad.

Y si las mujeres tuviésemos valor para tomar la palabra, para hablar, para denunciar y, excepcionalmente, para callar; y si las mujeres pudiéramos aprender de ellos la solidaridad y la complicidad para romper milenarios silencios ante lo inaceptable, lo insoportable ante el embate de unos puños cerrados, ante el golpe que va directo al alma e invalida nuestro derecho a una vida libre de violencias, de cualquier violencia, humillaciones y prohibiciones.

Y si las mujeres aprendiéramos a decir "no más" cada vez que nos encontramos con la exclusión, con la discriminación, con la agresión, con el irrespeto y con la violación de nuestros derechos, con el abuso y la apropiación de nuestros cuerpos y de nuestras mentes.

Y si las mujeres pudiéramos convencernos de que no saber decir "no" en el momento preciso casi nos mata. Y si las mujeres nos convenciéramos de que es posible construir otro mundo y juntarnos todas para que nuestras palabras de mediación, nuestros afanes de felicidad y nuestra sed de justicia no sigan como frágiles ecos que no logran cambiar el curso de los acontecimientos.

Y si las mujeres violentadas aceptáramos que a veces es imperativo alejarse de un hombre para empezar a existir, entonces tal vez ellos se preguntarían si vale la pena violentarnos y golpearnos.

Y si las mujeres pudiéramos comprender que si no se cuestiona la insoportable hombría de los varones, está se llevará a toda la humanidad a la tumba. Y si las mujeres lográramos encontrar en los hombres no solo inseguridad y duelos, sino compañía y consuelo, entonces la vida tendría sentido.

Y si hombres y mujeres pudiéramos encontrarnos y amarnos sin negarnos, sin trampas, sin juramentos de eternidad, sin reprimir deseos, sin engaños mezquinos, sin celos enfermizos, sin tantos silencios, amarguras, decepciones; si pudiéramos amarnos sin puños y sin palabras que hieren y dejan profundas heridas, solo amarnos y saber decirnos adiós serenamente, en el justo momento en que el amor se aleja, entonces los Bolillos no existirían.

* Coordinadora del grupo Mujer y Sociedad

viernes, 26 de agosto de 2011

¿ Cómo funciona la mente de un asesino?

¿Cómo funciona la mente de un asesino?

Por: CARLOS 'CABETO' GONZÁLEZ / DIARIO MÍO | 7:56 a.m. | 26 de Agosto del 2011

DIARIO MÍO, CARGON@DIARIOMIO.COM.CO

Son personas manipuladoras, con pasados tormentosos, faltas de afecto e inestables emocionalmente.

Al entrar a la casa, el olor putrefacto 'pateó' a Manuel. Los cuerpos sin vida de un hombre y una mujer yacían en la sala. La escena era similar a la de una película de terror al hallar en otra habitación los cuerpos de tres menores, entre ellos, un bebé de cinco meses. Todos fueron degollados.

La masacre de esta familia, ocurrida hace 12 años en el municipio de San Francisco (Cundinamarca), es un caso, entre muchos otros, que impactó al investigador del CTI Manuel Antonio Rocha y que lo motivó a hacer un libro en el que plasma el perfil genético del asesino.

Son 18 años en los que 'Manolo', como le dicen sus compañeros de trabajo, ha estado trajinando para dar con el paradero de peligrosos criminales, violadores, sicópatas y malandrines de poca y alta estirpe.

La experiencia en este campo no deja de asombrarlo y sus casos van desde el simple ladronzuelo hasta el más astuto, educado, frío, calculador, carismático y culto de los delincuentes.

"El asesino nace y la sociedad se encarga de perfeccionarlo", dice Rocha, tras argumentar que "los genes cargan el peso de lo que cada persona es y cómo se comporta".

En otro de los casos a su cargo, el investigador recuerda el de un campesino que abusaba de sus cinco hijas, relaciones incestuosas que arrojaron frutos y que el abusador veía como algo normal.

"Son personas manipuladoras, con pasados tormentosos, faltas de afecto e inestables emocionalmente", afirma Rocha. Y es que el comportamiento humano es tan indescifrable "que uno mismo no termina por conocerse", dice.

Sus teorías también las basa en el entorno social, la falta de oportunidades, clase social, cultural y hasta religiosa. "No siempre el más feo es el asesino y tampoco el más pobre es el que roba", acota el investigador de 46 años.

Para él no existe un crimen perfecto y resulta curioso que el delincuente siempre deja y se lleva algo del sitio de los acontecimientos.

"Muchos no son tan malos como parecen pero hay circunstancias que los cambian y resultan de la noche a la mañana convertidos en tiernos angelitos después de haber sido el matón más matón", explica.

Para Rocha existe el criminal neurótico, que deriva su comportamiento violento del rechazo social y de la poca afinidad con el mundo que lo rodea.

Igual, existe el criminal normal que se forma por ejemplos dados por sus amistades y el que adquiere este tipo de conductas por problemas patológicos.

Otro ejemplo expuesto por el investigador es el de un joven al que encontraron en el interior de su vivienda arrodillado, llorando y pidiéndole perdón al cadáver de su esposa a la que mató por celos.

Egos, falta de carácter, débiles de pensamiento, sensibles, malhumorados e intolerantes son características que enmarcan la personalidad de estos seres, que Manuel Rocha quiso retratar y plasmar en la tesis de su libro: 'Teoría del delincuente nato o genético'."El delincuente no se hace sino nace y la ciencia trabaja para su cura", concluye el investigador.


Tomado de prensa escrita eltiempo.com

viernes, 19 de agosto de 2011

OBSERVATORIOS CIUDADANO EN DERECHOS HUMANOS Y VIH

OBSERVATORIOS CIUDADANO EN DERECHOS HUMANOS Y
VIH


Pronunciamiento-10 Agosto 2011


“El Observatorio Ciudadano en Derechos Humanos y VIH de Panamá es una
instancia de la sociedad civil que coordinan las Asociación Hombres y Mujeres
Nuevos de Panamá y la Asociación Viviendo Positivamente, es para nosotros
obligatorio hacer público a nivel nacional e internacional el continuo
desabastecimiento que se está teniendo en el país a lo largo de este año transcurrido;
por tomar una fecha de evidencias”

Desde el año 2010, empezamos a operativizar los Observatorios Ciudadanos en
Derechos Humanos y VIH, en tres provincias del país, con el objetivo de monitorear y
darle seguimiento a las violaciones de los derechos humanos en la población de las
personas afectadas por este flagelo.

Desde el 26 enero 2011, cuando fue convocada la primera reunión de la Comisión
Nacional para el Control y Prevención del VIH, con su nueva Presidenta la Honorable
Primera Dama de la Republica Sra. Marta Linares de Martinelli, se les informo del
desabastecimiento de medicamentos que en ese entonces se tenía por parte del
MINSA, el ARV Efavirenz, medicamento de suma importancia ya que es utilizado en
el primer esquema de tratamiento a pacientes de reciente diagnóstico, igualmente se
comunicó sobre el desabastecimiento de los reactivos para el control de las pruebas de
CD4 y CV. A esta notificación la Primera Dama de la Republica, solicita al Ministro de
Salud Franklin Vergara que se tomen las medidas necesarias y se creen nuevas
estrategias para que esta situación no se vuelva a repetir.
Pero no fue hasta mediados
del mes de marzo (mes y medio después), donde se recibió el abastecimiento del
medicamento mencionado. No fueron muchos los meses transcurridos, cuando
nuevamente se da otro desabastecimiento de medicamentos a través del MINSA, en
el mes de abril, ahora sumado Efavrinez, Atripla, Truvada, y nuevamente los
reactivos para los exámenes de control de Carga Viral y CD4.
En reunión convocada nuevamente por la Comisión Nacional para el Control y
Prevención del VIH (CONAVIH), máxima autoridad para enfrentar las situaciones
relacionadas al VIH, se le informa a la Honorable Presidente Marta Linares de
Martinelli, como al Ministro de Salud Franklin Vergara sobre las nuevos
desabastecimientos; a la cual el Ministro responde que los mismos estaban por entrega
de parte de la Casa Farmacéutica, y a su vez nos notificaba, que a partir del mes de
julio-agosto no se volverían a tener estos desabastecimiento.

Lamentablemente estas palabras solo quedaran en los sueños de todos los pacientes
que hoy, están viviendo de parte de Ministerio de Salud otro desabastecimiento ahora
de: Raltagravir, Truvada, Efavirenz, y desde hace más de cuatro meses no se tiene
reactivos para las pruebas de control de CD4 y Carga Viral.

Resumiendo de diciembre 2010 a la fecha se han tenido en diferentes periodos los
siguientes desabastecimientos:

Efavirenz/Stocrin 600: 30 diciembre 2010 hasta 04 de febrero del 2011 (2 meses)
09 de febrero 2011 hasta 21 de febrero 2011
28 de febrero 2011 hasta 04 de marzo 2011
Efavirenz/Stocrin 200: 28 junio del 2011 hasta el 30 de julio 2011 (1 mes)
Abacavir: 07 febrero del 2011 hasta 10 de abril 2011 (2 meses)
Atripla: 14 abril del 2011 hasta 05 de julio 2011 (3 meses)
Didadusina: 31 de mayo 2011 hasta 15 de junio 2011 (15 días)
Truvada: 28 de abril 2011, hasta inicio de junio 2011 (15 días)
Raltagravir 14 de julio 2011, hasta 8 de agosto 2011 (15 días)
Los reactivos para las pruebas de control de CD4 y Carga Viral están en
desabastecimiento desde el mes de abril del 2011, hoy tenemos 4 meses sin poder
realizar las mismas.

Solo se están realizando las pruebas de CV, para las embarazadas.
Todos estos desabastecimientos con interrupción de la terapia atentan contra la vida
de cada PVS, estamos conscientes de la co-responsabilidad de los afectados; pero
como podemos garantizar adherencia, y exigirla, cuando no depende del paciente sino
de nuestras autoridades de cumplir con el suministro de los mismos.

Desde la Sociedad Civil y principalmente de las personas afectadas directamente por
el VIH, que el día a día depende de tomar estos medicamentos para lograr ser parte
activa y productiva de la sociedad, sentimos la falta de voluntad política, para hacer
cumplir que los proceso de compras y que la cadena de abastecimientos se den la
manera correcta, de lo contrario sabemos que trae como consecuencia una violación al
derecho a la vida de estas personas, de igual manera recordamos que no se cumplen
con los compromisos asumidos por los gobiernos en cuanto a cubrir el Acceso
Universal para 2015, Los Compromisos de UNGASS, ni los Objetivos del Desarrollo
del Milenio. Las personas viviendo con VIH, se pregunta? hasta cuando tendrán que
seguir luchando, no solo por el estigma y discriminación hacia nosotros, sino también
con la falta de voluntad política para hacer cumplir a todas las instancias que se ven
involucradas en el procesos de abastecimiento tanto de medicamentos como de
reactivos, las cuales deberían garantizar el mejoramiento de la calidad de vida de estas
personas, sabiendo que cada desabastecimiento puede significar el deterioro o muerte
de una persona.

Reunidos nuevamente en este mes de agosto y con el mismo escenarios El
Observatorio Ciudadano hace del conocimiento de todos los miembros del
CONAVIH de la actual situación que se vive; lucharemos y no descansaremos hasta,
agotar todas las instancias, y obtener una respuesta a esta situación.

Razón por la cual pedimos al Ministro de Salud, Franklin Vergara y la señora Marta
Linares de Martinelli y a esta comisión la creación de una Sub-comisión evaluadora de
estos procesos, donde las personas que vivimos con VIH estemos representadas, de
igual manera una reunión fechada desde hoy, con todos los involucrados en el
sistemas de compras del MINSA y CSS, casas farmacéuticas proveedoras de los ARV,
para buscar una solución a estos desabastecimientos y evitar que se sigan dando para
el futuro.

No podemos esperar hasta la próxima reunión de CONAVIH, en la que pasaran tres
meses para darle seguimiento a la situación actual. Necesitamos sea de inmediato las
acciones de parte de la Comisión. “Basta Ya”
Dado en la ciudad de Panamá el día 10 de agosto de 2011

OBSERVATORIOS CIUDADANO EN DERECHOS HUMANOS Y VIH DE
PANAMÁ.
Cc. Miembros de CONAVIH
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Tomado de Portalida

jueves, 11 de agosto de 2011

¿CALIDAD DE VIDA O VIDA DE CALIDAD?

¿CALIDAD DE VIDA O VIDA DE CALIDAD?

“Amo a mi país. Mis padres son europeos (el 90% de mis parientes viven en el Viejo Continente), mi hermano lleva cuatro años en los EE.UU. con su familia y mi hijo mayor está radicado en Europa, como tantos amigos. A todos los lleva un común denominador: buscar una mejor calidad de vida que en nuestro país.

¿Tienen allí una fórmula simple? ¿Entre nosotros existe una crisis de valores?

¿Podemos lograr un cambio a partir de los valores? Para mí no es un tema de diferentes culturas, el ser humano es mucho más parecido que diferente.

Las necesidades de pertenencia, de ser respetados, de vivir en coherencia, son innatas.

Todos queremos mejor calidad de vida en nuestro país.

Si el cambio no viene de arriba hacia abajo, ¿lo buscamos de adentro hacia afuera?”

Alex Collard Bovy.

Fue al promediar los años 50 y acercarse los 60 del siglo XX cuando se comenzó a hablar de calidad de vida.

El término partía de la naciente preocupación por el deterioro progresivo del medio ambiente y sus posibles (y temibles, como sabemos hoy) consecuencias.

Hacia los años 80 ya el concepto contemplaba varios factores: la salud, el hábitat, las relaciones, la comodidad; el bienestar general. ¿Pero cómo medir ese bienestar? ¿Según lo material?

Habría entonces una directa relación entre calidad de vida, posesiones y poder adquisitivo. Así, quien más tiene, mejor calidad de vida demostraría.

¿Según la educación? Habría que deducir que a mayor nivel de instrucción correspondería una calidad existencial superior.

¿Según la salud mental? Quien no estuviera bajo un diagnóstico de patología en ese terreno podría decir que su calidad de vida es alta.

¿De acuerdo con lo vincular? A mayor cantidad de relaciones y de sociabilidad correspondería un índice más alto de calidad.

¿Por el éxito social, laboral o profesional? Los propios investigadores sociales no terminan de ponerse de acuerdo en torno del concepto "calidad de vida" y de cómo cuantificarlo.

Mientras tanto, algunas manipulaciones oportunistas empujan a convertirlo en sinónimo de confort. Pero no lo es.

No se trata de estar a la última moda en materia de artefactos, ropa y vehículos; de habitar en lugares exclusivos, de visitar los restaurantes más caros, de beber los elixires más exquisitamente destilados y ni siquiera de mudarse a los países de economías más desarrolladas para decir que se goza de una alta calidad de vida.

Esta no se genera de afuera hacia adentro ni de arriba hacia abajo (en este último caso con televisores, lavarropas o lo que fuera para todos), como apunta nuestro amigo Alex.

Las personas que no encuentran sentido ni trascendencia en sus vidas pueden llevar el malestar existencial a los escenarios más maravillosos, mudarlos a los países más lejanos o padecerlo mientras usan artefactos de última generación.

De hecho, los económetras maniáticos de los índices y estadísticas cada vez que se proponen medir la felicidad promedio de una sociedad suelen encontrarse con que la relación entre los apabullantes números de la economía y la armonía emocional y espiritual suele ser inversa (ha ocurrido en los Estados Unidos, en los países escandinavos y en Gran Bretaña, entre otros casos recientes).

No se trata de proponer un cóctel de felicidad y pobreza.

Sería hipócrita. Pero la calidad de vida tendría que ser rastreada en dos niveles: el individual y el colectivo. El primero tiene que ver con la autorrealización, estado que se alcanza cuando, atendidas las necesidades esenciales de supervivencia, se puede honrar a las de afecto, vinculación y pertenencia para, por fin, trascender hacia los otros y hacia el mundo realizando las potencialidades más propias, esenciales e intransferibles de cada quien. Esto no es automático, requiere conciencia, constancia, indagación, compromiso y trabajo existencial.

Es responsabilidad de cada individuo. Por supuesto, será más factible si se vive en un medio en el que se respetan y fortalecen las normas de convivencia, donde dinero, poder y consumo no son fines venerados que justifican cualquier medio, donde la solidaridad, la empatía y la cooperación son valores de práctica cotidiana y no simple materia de discursos manipuladores y perversos, y donde la responsabilidad social es algo más que un argumento de marketing.

Cuando una sociedad integra de modo equilibrado y sinérgico estos niveles, el individual y el colectivo, sus integrantes podrán decir, y sentir, que viven una vida de calidad (de esto se trata, antes que de la meneada calidad de vida).

Y no necesitarán buscarla en otro lugar.

Sergio Sinay.