jueves, 31 de marzo de 2011

Comentario de Andres Penachino de Argentina en ponencia de Congreso Virtual sobre Seguridad 30 III 2011.

andres penachino says:
March 30, 2011 at 6:40 pm

De David a a estos tiempos, la información es primordial

El triunfo de David sobre Goliat derribado por un guijarro en la frente, y luego decapitado por su propia espada, se convirtió en el símbolo del triunfo del pequeño sobre él más grande.

El relato bíblico en Samuel I, capítulo 17 se lee: Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, que tenía una altura de seis codos y un palmo… El secreto de la caída de Goliat se puede hallar en un plano más terrenal, una enfermedad que le ocasionó una visión periférica severamente dañada.

Afirma el profesor Vladimir Berginer de la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Ben Gurión, que la altura de Goliat, tres metros en medidas actuales, solo puede provenir de una enfermedad llamada acromegalia, La acromegalia es un desorden que resulta de la producción en exceso de una hormona de crecimiento.

Las personas que no son tratadas pueden crecer en exceso (gigantismo). Uno de los efectos de esta enfermedad neuro endocrinológica es la visión periférica defectuosa, mejor conocida como visión de túnel.

La información es primordial

Lo más probable es que David haya obtenido “información” que Goliat realmente sufría de algún mal que impedía la visión lateral, y conociendo este flanco débil se acercó a Goliat desde el costado y aprovechando su punto ciego, le lanzo el guijarro en la cabeza al Gigante Filisteo, quien, antes del día fatal en que desafió a los ejércitos de Israel, había ganado tan resonantes victorias con su lanza, y se había hallado a sí mismo tan completamente a prueba de armas hostiles con su panoplia de casco y coraza, grebas y escudo, que ya no podía concebir ninguna otra clase de armamentos, creyéndose invencible con el suyo.

Si consideramos a la inteligencia y al conocimiento como el arma contra el delito, el narcotráfico, el delito transnacional y el terrorismo, las organizaciones destinadas a la seguridad interior y a la defensa nacional deberán sufrir una rápida transformación que les permita hacer frente a los nuevos desafíos.
Los estados nacionales deben analizar en forma objetiva sus fortalezas y debilidades para enfrentar las amenazas emergentes. El estado nacional posee organizaciones destinadas a la defensa y a la seguridad. Estas generan conocimientos que muy pocas veces se comparte; un sistema de compartimentos estancos anula la capacidad para concentrar el esfuerzo en una única dirección. Diferentes agencias persiguen sus objetivos aislados de sus pares, eludiendo un conocimiento integrador.

Organizaciones estáticas, burocráticas, difícilmente puedan enfrentar organizaciones flexibles, descentralizadas, con elevado nivel de adaptación y un flujo de información importante mediante modernos sistemas de transmisión de datos
Las organizaciones del estado deben, a la luz del nuevo escenario, evaluarse a sí mismas y generar el cambio. Las redes del delito en todas sus formas sólo podrán ser vencidas por las redes del conocimiento de los estados nacionales.

Es muy importante definir el concepto de empleo de la policía en el nuevo escenario. La policía constituye el principal instrumento que poseen los gobiernos para desarrollar su política de seguridad pública. Las organizaciones policiales cumplirán un rol destacado en la lucha contra el delito, porque será muy difícil distinguir entre, el crimen, las mafias, el terrorismo y otras amenazas emergentes que se desplazan por la línea que separa la seguridad interior de la defensa nacional, también deberán conformar de una red de prevención en contacto con la comunidad. La observación permanente permite identificar las conductas no rutinarias, indicios de posibles acciones terroristas.

El conocimiento de la comunidad en la cual el policía ejerce su función de prevención es la principal arma de la organización en la lucha contra el terrorismo. Las amenazas emergentes, entre ellas el terrorismo, imponen nuevas exigencias para las cuales estas organizaciones deberán prepararse. La capacitación concebida como un proceso dinámico, flexible y la tecnología como un medio, constituyen herramientas decisivas en el diseño de una nueva estrategia.

Las organizaciones delictivas que trabajan en red con flexibilidad y capacidad de adaptación deben ser enfrentadas por organizaciones de similares características pero con la superioridad del factor distintivo: el conocimiento.

Sólo las “naciones inteligentes” podrán enfrentar con éxito las nuevas amenazas. La inteligencia no radica en el conocimiento individual de sus ciudadanos sino en la capacidad para integrar una red en la cual la información/conocimiento fluya con la rapidez necesaria para acelerar los ciclos de decisión que permitan anticiparse en la acción.
El verdadero desafío emulando a David, es el de concebir la batalla futura a partir del abandono de la concepción actual en el que obtendrán la victoria aquellos que eviten convertirse en el Goliat del nuevo siglo.
Andres Penachino
www,prevenir.org.ar

1 comentario:

Nora Quevedo Labrador dijo...

Fundación Médica Jurídica.
En argentina.
Andres Penachino