viernes, 24 de julio de 2009

La conciliación y la corresponsabilidad siguen siendo imposibles


La conciliación y la corresponsabilidad siguen siendo imposibles

21 07 2009

Esta imposibilidad queda clara en un estudio, dirigido por Vicente Peña y llevado a cabo por profesorado de la Universidad de Oviedo, donde se revela que cuidar a un hijo/a, al menos en Asturias (pero seguro que se puede hacer extensible al resto de España, al menos), sigue siendo una tarea, básicamente de mujeres. El estudio se titula ´La experiencia de la paternidad y la maternidad: análisis del discurso de las creencias sobre la crianza y el cuidado infantil´.

Es cierto que el papel de los varones ha cambiado algo: los padres ya se ocupan de algunas labores de la crianza, fundamentalmente por la noche, pero ellas siguen teniendo el mayor peso y responsabilidad en el cuidado infantil.

Las madres se quejan de que la colaboración de sus compañeros es escasa. Ellos, de que cuando hacen una labor, sus mujeres les exigen que la hagan exactamente como ellas quieren. Y algo preocupante: la madre mantiene un sentimiento de culpa por no poder ocuparse en todo momento de sus hijos. Un sentimiento que ellos no tienen.

La primera fase del estudio, la de diagnóstico, revela que los varones participan en las tareas de cuidado infantil, pero la mayor implicación corresponde a la mujer. Asimismo, se concluye que padres y madres mantienen viejos modelos de relación parental que demuestran la persistencia de las estructuras sociales de género. El estudio indica que la madre sigue llevando el mayor peso de la crianza y que tiene un sentido de culpabilidad cuando debe dejar a los hijos al cuidado de otros para ocuparse a su profesión. En cambio, en el varón no existe ese sentimiento.

El padre se ocupa de más tareas de las que se encargaba el abuelo, pero son, fundamentalmente por la noche: bañar a los niños, acostarlos, o también llamar al médico o acudir a las reuniones del colegio. Y todo eso lo hace con el apoyo femenino.

Las madres se quejan de llevar el mayor peso del cuidado de los hijos; aseguran que ellos se escaquean ; que no asumen que las responsabilidades son de ambos: “El dice, qué te hago?”; y que “por hacer algo un día, creen que ya han hecho mucho”. Pero ellos aseguran que no asumen más, porque sus mujeres les obligan a hacer las cosas enteramente a su modo: “Hasta cuando preparo un huevo frito debo hacerlo como ella dice”. Ellas, algunas veces, reconocen que es así: “Cuando nació el niño, no le dejaba cambiar ni un pañal, porque pensaba que nadie lo haría como yo”.

El matriarcado sigue pesando en la crianza, de tal forma que se prefiere que sean las abuelas maternas, las que, subsidiariamente se ocupen de los niños y, por orden de preferencia siguen las abuelas paternas, las hermanas de la madre y las hermanas del padre. Sólo si no es posible obtener la cooperación en todos esos casos, se echa mano de los parientes varones.

Lo peor de todo es el sentimiento de culpa de las mujeres por tener que dejar a sus hijos en manos ajenas para desarrollar su profesión, y también que son ellas las que dejan el trabajo en el caso de que el cuidado de los hijos exija la dedicación exclusiva de uno de los progenitores. También son las madres las que en la mayoría de los casos solicitan jornadas de trabajo a tiempo parcial para ocuparse de los niños

Todo eso aparece en un estudio realizado por tres profesores de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Oviedo, parcialmente finalizado y que ha sido recogido ya por varias publicaciones de prestigio.

(Fuente: La Voz de Asturias - 20/07/2009 )

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Campañas contra la Violencia de género


Campañas contra la violencia en Colombia

19 07 2009

Colombia es otro de los países latinoamericanos en el que mayor número de mujeres sufren violencia de género.

De acuerdo con la Fundación Plan, una ONG dedicada a la infancia y adolescencia, cada hora 20 niñas son víctimas de maltrato y diariamente 100 mujeres son golpeadas por sus parejas.

En Colombia el registro de las agresiones a mujeres comienza en los años 90. En la actualidad existen numerosas instituciones estatales y grupos diversos preocupados por dar luz a la violencia hacia las mujeres.

De hecho, estas diversas instancias han unido esfuerzos para apoyar campañas que durante este mes de Jullio de 2009 han coincidido en el tiempo. Se trata de tres diferentes estrategias de comunicación sobre la violencia contra las mujeres, basadas en: el arte, en la difusión radiofónica radio y en la comunicación personal.

Se trata de campañas que, sin proponérselo, han coincidido en el tiempo debido a la urgente necesidad de sensibilizar, concienzar e informar sobre el maltrato contra las colombianas.

La primera de las campañas recibe el nombre deNi con el pétalo de una rosa”.

Esta convocatoria esta destinada a utilizar el arte como lenguaje de expresión y herramienta de sensibilización frente a la violencia contra la mujer y las niñas, mediante expresiones que señalen la violencia sexual, emocional y de género. En este proyecto tan interesante intervienen 200 artistas nacionales e internacionales y 100 mujeres y jóvenes de 4 regiones de Colombia para conjugar arte y vivencias y construir un producto estético que hace visible las huellas que deja la violencia en el cuerpo y en el alma de la mujer. Desde la plástica y lo sonoro. La campaña combina reflexión, participación y creatividad y está formada por cuatro muestras artísticas que se desarrollarán a lo largo del 2009.

La primera de estas campañas es Mímesis y cuerpo. Está formada por 390 muñecas que reflejan los diferentes aspectos de la violencia hacia las mujeres.

“Estamos usando el arte para reflexionar y sensibilizar sobre lo que está sucediendo: cada seis días una mujer es asesinada por su cónyuge y una de cada cinco niñas ha sido abusada sexualmente. Y es que el abuso se da incluso sin tocarlas”, señala Alejandra Borrero, la cabeza de la Campaña de la Institución Teatral Casa Ensamble, con apoyo de la Fundación Plan y la Alcaldía de Bogotá.

En agosto se inaugurará la muestra “Cuerpo y castigo”, basada en fotografías e instalaciones sobre la violencia física y emocional, así como la que se infringen las mujeres a si mismas para alcanzar un modelo estético. Luego, en octubre, se realizará “Basta la palabra”, que consistirá en frases que se exhibirán en toda Bogotá “para romper los paradigmas que perpetúan la violencia de género”.

Para el 25 de noviembre, día de la no violencia contra la mujer, se colgará la muestra “La violencia interrumpida”, que estará compuesta por todo tipo de expresiones artísticas.

La segunda de las campañas es: “Palabra de Mujer: Derecho y Revés”

A través de las 35 emisoras de la Red de Radio Universitaria se transmite semanalmente “Palabra de Mujer: Derecho y Revés”, un programa de media hora sobre los derechos femeninos. El programa busca visibilizar los derechos de las mujeres en tres situaciones: violencia intrafamiliar, ruptura de unión marital; y discriminación laboral. Al tiempo que indaga sobre las relaciones de género y el papel que cumplen los hombres.

Paralelamente se desarrolla el micro-programa “Consulta Mujer”, en el que se busca aprovechar los consultorios jurídicos y psicológicos de las universidades para brindar información específica a las mujeres.

La tercera campaña lleva el nombre de “El machismo mata”

Esta campaña se desarolla en la caribeña Cartagena de Indias. Se trata de un proyecto de comunicación personal para hacer reflexionar sobre el machismo y la violencia contra las mujeres.

Adoptando el lema de la campaña chilena “el machismo mata”, un grupo de hombres y mujeres de la Asociación Santa Rita para la Educación y la Promoción visitan plazas, parques y campos de fútbol para dialogar con la comunidad sobre las actitudes patriarcales que subyacen en la violencia basada en el género.

Los jóvenes promocionan la campaña con camisetas y pins con la frase “El machismo mata”, las cuales venden a todo el que quiera apoyar la causa. La campaña ha generado resistencia en esta ciudad, donde el machismo tiene abiertos defensores.

En Cartagena, las agresiones intrafamiliares por causa del machismo vienen aumentando en los últimos años. De acuerdo con un estudio realizado por el Centro de Observación y Seguimiento del Delito (Cosed), con base en datos entregados por el Instituto de Medicina Legal, las lesiones a mujeres por esta causa aumentaron el año pasado en 10 casos, con respecto al 2007. En el 2008, se reportaron 44 casos, mientras que en el 2007 fueron 34. Además, en el 2008 Medicina Legal registró 739 casos de maltrato de pareja, de las cuales el 93,2 por ciento de las denuncias fueron interpuestas por mujeres. De estos, por machismo y celos se registraron 183 casos.

Pero esto no todos los hombres están dispuestos a tolerar esta situación y esto es lo que demuestra Carlos Díaz Acevedo, el líder de esta iniciativa, quien con paciencia y perseverancia ya ha logrado reunir a unos 30 jóvenes, quienes conformar el grupo Hermanados, que significa ’Hombres, mamados (cansados) de la violencia masculina contra las mujeres’.

Estas tres campañas son un ejemplo de buensa iniciativas contra la violencia de género. Les haremos seguimiento.