viernes, 15 de mayo de 2009

ESTRATEGIA FEMINISTA EFECTIVA CONTRA LA GUERRA!

Estrategia Feminista Contra la Guerra!

Por Ignacio Ojeda Benítez,
ignacioarteycultura@yahoo.comEsta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Gestor Cultural en el Valle de Cauca,
Valle de Cauca, Colombia.-

¡ESTRATEGIA FEMINISTA EFECTIVA CONTRA LA GUERRA!

Hoy no escribiré sobre cultura y traeré a colación un texto que me ha sido enviado por la comunicadora social Diana Sepúlveda Bolaños, colombiana y quien reside en Alemania, donde está realizando una maestría en Trabajo Social con énfasis en Derechos Humanos.

Este texto es interesante y a la vez, es un llamado al papel de la mujer en los países en donde actualmente existen guerras de cualquier tipo, por ello lo he copiado y pegado tal cual me fue enviado.

“Cansada de que los hombres se dieran en la cara por cuenta de las guerras entre Atenas y Esparta, Lisístrata, que era la esposa de un soldado ateniense, les propuso a todas las mujeres de ambos bandos que les negaran "el aquello" a sus maridos y que sólo los recibieran en sus camas cuando ellos decidieran hacer la paz.

Como era de esperarse, esta mujer, cuyo nombre significa 'la que disuelve los ejércitos', tuvo que enfrentar la indecisión de no pocas "calenturientas" que, a pesar de su juramento, vacilaban y amenazaban con renunciar con el argumento de que el papel de toda esposa era el de atender a sus hombres bajo las sábanas y por encima de cualquier cosa.

Al final de esta obra de Aristófanes, el poder del "polvo vedado" se pone de manifiesto y los peleadores, con sus hormonas a punto de estallarles en sus masculinas apéndices, deciden dejar el campo de batalla, firmar la paz y regresar a sus casas a "calmar las ganas", poniéndole punto final a esa huelga histórica de piernas cruzadas que hoy parece revivirse en el continente africano.

Resulta que la semana pasada las mujeres de Kenia decidieron usar el mismo recurso con el objeto de acabar con la absurda confrontación política que sufre ese país y que sólo el año pasado dejó más de 1.500 muertos y cerca de medio millón de desplazados.

El asunto va tan en serio que la misma esposa del primer ministro, Raila Odinga, decidió cerrarle las piernas a su marido hasta que se siente a negociar las diferencias que tiene con el presidente Mwai Kibaki, por cuya causa esa tierra está paralizada y en guerra.

El argumento es simple: en las grandes decisiones de los hombres siempre hay una mujer, una alcoba y un "polvo" de por medio. Desde ya me pongo del lado de las kenianas y de las pobladoras de Irak, en Turquía, que también les "cortaron los servicios" a sus señores hasta que ellos se interesen en solucionar la escasez de agua del pueblo.

Ánimo, seguro que vencerán: demostrado está que los hombres hacen lo que sea por meterse debajo de nuestras faldas. Es ahí donde se sienten machos de verdad, incluso más que en un campo de batalla. Hasta luego. ESTHER BALAC.

Saludos, :-) Diana.”

Espere en la próxima columna el artículo "Gestores Culturales de Colombia".

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