jueves, 5 de julio de 2007

ARTICULO TOMADO DEL DIARIO EL PAÍS: sensibilizando CONCIENCIA DE CAMBIO DE ACTITUD!!!!

Cali, la capital del cielo, es hoy una de las ciudades menos promisorias de nuestro país. Nuestra cultura, arribista por excelencia, se dejó seducir por el espejismo del dinero y por el encanto del poder, para convertirse en cuna de hombres y mujeres enceguecidos por el reconocimiento social, la superficialidad, la peste del narcotráfico y la saturación de un prototipo de belleza enmarcado por la lobería, la inmoral y la promiscuidad. La generación caleña del futuro, hoy se debate entre el pasado de la economía ficticia y sus rezagos. Es una mezcla de jóvenes, con intenciones de cambiar, pero manipulados po r el fantasma de la vida ligera y fácil. Quedan muy pocos valores para rescatar en nuestra Cali, nos debatimos entre los dos eventos más reconocidos de nuestra ciudad, la Feria y el Exposhow. Seguimos pensando que el paraíso de la silicona es el mejor vividero del mundo, sin preocuparnos por sembrar moral, cultura y dignidad. Cali sigue viviendo del recuerdo de la caña, de los apellidos que se mezclaron con el alcohol, la droga, y el sexo. Cali todavía se despierta recordando la gloria de aquellos que construyeron lo que hoy estamos destruyendo. Nuestra cultura es frívola, materialista, superficial y básica. Nuestro mejor evento en la semana es salir a Praga, Bamboleiro y Kukaramakara, tomar aguardiente blanco y terminar en un motel con la cola mas grande y las neuronas más pequeñas, o con el hombre que tenga el mejor carro, la camisa mas fina y la mejor declaración de renta. Vivimos en la tendencia "fashion-frívola" de exhibir en la feria el mejor trofeo de los especimenes dispuestos a hacer gala de sus gafas, su camisa, su escote, su tinte, su silicona, y todo lo demás. Cali se durmió en esta sociedad que la arrastra cada vez más al fracaso. No son solo los estratos bajos, que eligen a un mal alcalde, los responsables de nuestro deterioro, somos también nosotros, los de estrato 5 y 6, que seguimos juzgando a los seguidores de Apolinar por "inconscientes ", sin darnos cuenta de que no estamos haciendo nada para sembrar moral, principios, cultura y estabilidad social. Son muy pocos los jóvenes que están dispuestos a involucrarse en el proyecto de una vida ejemplar, a enseñar principios, a crear una vida con sentido. Faltan mujeres dispuestas a sembrar dignidad, responsabilidad y moral. Faltan hombres de verdad. Faltan héroes, faltan personas sensibles dispuestas a construir en vez de destruir. Vale la pena hacer un alto en el camino y reflexionar sobre la ciudad donde queremos que vivan nuestros hijo s, una ciudad donde podamos encontrar mujeres capaces de criarlos, hombres dispuestos a promover un cambio social. Necesitamos una cuna de líderes capaces de guiar un país. No podemos seguir alabando el ejemplo del presidente Uribe sin darnos cuenta de que ni somos, ni estamos favoreciendo una sociedad capaz de formar personas ejemplares, luchadoras correctas, intelectuales, cultas y sobre todo dignas. Y usted, que está haciendo por Cali y de paso por su vida? NORA.

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