viernes, 23 de abril de 2010

Delincuencia juvenil, drogas e intervención

Delincuencia juvenil, drogas e intervención

En el campo de las Ciencias Sociales se discute hace varios años la denominada “nueva cuestión social” (Rosanvallon, P., 1995), categoría conceptual polémica que -no obstante- concita algunos acuerdos. Entre estos últimos se destaca el convencimiento bastante generalizado de que las antiguas formas de gestionar las problemáticas sociales deben ser revisadas. Obviamente este debate es aplicable a la trama conformada por jóvenes inmersos en conflictos penales, el consumo de drogas y las reacciones institucionales. Dicha relación es tan intensa como evidente pues a nadie escapa que si bien años atrás tales combinaciones eran esporádicas actualmente son casi cotidianas.


Sin embargo las lógicas de intervención no se han modificado substancialmente. Ello legitima la necesidad de “pensar cómo pensamos” la problemática, de modo tal que dicha reflexión posibilite “pensar qué pensamos” sobre la relación delito-drogas para, así, “pensar cómo se interviene”. Estas últimas dimensiones, ya de orden práctico, incluyen tanto el debate referido a nociones teóricas y metodológicas como a prejuicios, valoraciones morales, religiosas, etc. De los múltiples aspectos inherentes al “cómo pensamos” señalemos solo algunos que creemos centrales: solemos dar por supuesto que el problema es ‘la droga’, afirmación que posibilita el reinado de por lo menos otras dos creencias asociadas: 1) Que es factible hacer desaparecer dicha substancia; y 2) Que es posible borrar la demanda existente sobre la misma. Estas ideas sacralizadas obturan toda posibilidad de discusión sobre las mismas, base sobre la cual crecen otros credos referidos más directamente al consumo. Por ejemplo, no siempre tenemos presente que el uso de drogas es una problemática bastante más amplia que la naturalizada como tal, es decir la referida a las drogas ilegales. Así, se acepta sin discutir un escenario que induce a pensar el conflicto en términos de mal que debemos exorcizar de algunos cuerpos enfermos o, inclusive, en términos de cuerpos malos que debemos exorcizar del buen cuerpo social. Para llevar adelante estas tareas, influencias positivistas mediante, se han creado dispositivos específicos: saberes, instituciones y prácticas.


Sobre dicha visión, consecuentemente, adquirió legitimidad un modo de intervenir ante los otrora excepcionales casos de jóvenes judicializados por causas penales que consumían drogas. Este modo continúa en general vigente, y consiste en que ante el delito comprobado el sujeto es incorporado a dispositivos específicos (incluida la posibilidad del encierro) con el objetivo de promover su resocialización por haber cometido delito. Pero dada la concurrencia del consumo de drogas aparece legitimada la coordinación con algún otro recurso institucional que a la par brinde asistencia ‘especializada’. Sucede que, como decíamos más arriba, la naturaleza del problema ha cambiado cualitativa y cuantitativamente. El consumo de drogas, legales e ilegales, se ha instalado culturalmente (no de un modo novedoso pues el estudio de otras civilizaciones pone en evidencia diversos consumos, actuales e históricos), resultando obsoletas las antiguas formas de intervención. En este contexto los sectores socialmente hegemónicos codifican la cuestión como problemática social grave, con lo que se impone la urgencia por pensar nuevas formas de gestión que incluyan la decodificación de las representaciones sociales operantes en relación con la droga.


Así tenemos que tanto la extensión como la profundidad del problema exigen la conversión de los programas (e instituciones de encierro) tomando el consumo de drogas en tanto componente transversal que casi siempre está presente en las conductas juveniles seleccionadas por el sistema penal. Esta transversalidad implica flexibilizar las fronteras conceptuales del problema, estrechamente asociado a la demonización de la substancia “droga”, con lo que se la aísla del entramado de relaciones sociales. Se trata de imaginar formas de intervención “inespecífica” (Carballeda, A., 2008) que permitan reconfigurar esas relaciones facilitadoras de consumos que enajenan al Sujeto. Como venimos diciendo el problema no es la droga sino el tipo de relaciones que el Sujeto entabla con ella y con sus entornos; pero igualmente problemática es la relación que los distintos entornos entablan con ese Sujeto. Si todo esto se advirtiera, posiblemente profundas transformaciones en la institucionalidad social que le sirve de sustento mayor.


Vale atender que, en dichas tramas de relaciones, lo que piensan los no-consumidores respecto de los consumidores visibilizados (o consumidores de drogas ilegales), debe ser tan importante como lo que piensan los consumidores respecto de los no-consumidores. Esto es así por lo antedicho: el dilema está instalado en la dimensión cultural de la sociedad, y en ella es usual que el discurso dominante sea construido por no-consumidores convencidos de saber qué piensa y qué le sucede al consumidor. Éste, transformado en objeto de estudio e intervención, explica la anterior referencia a la influencia positivista y su pretensión de extirpar el mal de un cuerpo social supuestamente sano. Ilustrando respecto de cómo funcionan estos modos de pensar señalemos que un taller de carpintería en horarios diurnos dentro de una institución puede ser valioso, pero en ocasiones refleja el punto de vista moralizante de sujetos no-consumidores que solo ven problemas en la droga (ilegal) y no, por ejemplo, en el trabajo. Estos permanecen convencidos del valor purificante del mismo con independencia de la trama de relaciones sociales en las que se da, persuadidos de que con ello avanzan en la resocialización. Mediando dicha convicción el consumo de drogas queda para que sea atendido en otras instancias de las que se espera hagan de ese consumidor un Sujeto Productivo según la perspectiva del no-consumidor. En definitiva, instancias en las que debe ser curado de la enfermedad o corregido de su desviación.


De allí lo planteado al inicio: para generar nuevas formas de gestión se requiere, con mucha potencia y paciencia, “pensar qué pensamos” pero simultáneamente “pensar cómo pensamos”. Por lo pronto, el actual camino solo garantiza la continuidad del regodeo en diversos “como si”, goce en ficciones que tienen puntos de coincidencia con las ilusiones que consigue quien se crea una realidad artificial mediante cualquier producto químico.



Citas:



Rosanvallon, P. (1995). “La nueva cuestión social: repensar el Estado Providencia”. Trad. Horacio Pons. Buenos Aires, Manantial.



Carballeda, A. (2008). “La prevención inespecífica en el campo de la drogadicción”. Buenos Aires, Margen.


Tmado de Custión Social---Portal de contribuciones al campo de las Ciencias sociales.

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martes, 20 de abril de 2010

Y ¿ En Colombia? Que decimos padres, educadores, y gobernantes?

18 de abril del 2010
El alcoholismo en el Reino Unido, un reto político


Jeanne WhalenCardiff, Gales
Leyes laxas convierten a los británicos en los que más toman entre los países desarrollados
Cerca de la medianoche de un sábado reciente, Annelies Hopkins, de 19 años, hizo un inventario de su celebración de la velada: media botella de Jack Daniel's, cuatro pintas y seis botellas de cerveza.

Mientras esperaba en fila en el Lloyds No. 1 Bar, Hopkins, que durante el día trabaja de secretaria, afirmó que no tenía intenciones de bajar el ritmo. "¡No, aumentarlo!", exclamó. Hopkins y su hermana, vestidas con tops sin mangas a pesar del frío, estallaron en carcajadas.

Este tipo de salidas escandalosas convierte al panorama del fin de semana en la capital de Gales en una escena de la película de terror Noche de los muertos vivientes. Jóvenes embriagados van dando tumbos por las calles en medio de basura y vidrios rotos, mientras la policía trabaja tratando de mantener el orden y atender a quienes necesitan ayuda.

El Reino Unido enfrenta un aumento en el consumo de alcohol que según muchos está alimentando el desorden público y la violencia. El abuso de alcohol y el "comportamiento antisocial" se han convertido en un tema de la campaña para las elecciones generales del país, que se celebrarán el 6 de mayo. Los políticos han propuesto soluciones que van desde la fijación de precios para las bebidas alcohólicas hasta la prohibición de promociones en bares y un uso más amplio de vasos de plástico en lugares donde los vasos de cerveza rotos acaban siendo usados como armas.

El problema del Reino Unido es especialmente llamativo debido al contraste con lo que ha estado ocurriendo en muchos otros países industrializados. El consumo de alcohol per cápita en el Reino Unido aumentó 19% entre 1980 y 2007, comparado con un descenso de 13% en todos los 30 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), según los datos más recientes. El consumo promedio durante ese período cayó alrededor de 17% en Estados Unidos, 24% en Canadá, 30% en Alemania y 33% en Francia, según la OCDE.

David Jernigan, un experto en alcohol de la Escuela Bloomberg de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins, en EE.UU., afirma que los impuestos más altos al alcohol y las restricciones al marketing han contribuido a los descensos registrados en muchos países. Pero en Gran Bretaña, sostiene, horarios de atención más prolongados en los pubs, alcohol barato en el supermercado y la aparición de "alcopops" ¿cócteles premezclados que son populares entre los bebedores jóvenes¿ han empujado las cifras en dirección contraria.

En Cardiff, el balance de una noche de viernes reciente puso en evidencia la magnitud del problema. La policía y los paramédicos respondieron a numerosas quejas de asalto y heridas, incluidos casos de personas embriagadas que se cayeron por escaleras y una joven que terminó a puñetazos con dos policías. Las calles principales para ir a beber en la ciudad estaban llenas de basura y botellas vacías. Los callejones y las puertas apestaban a orina.

Un empleado de un pub encontró a una joven tirada en la acera, vomitando y temblando en un vestido de cóctel rojo. Chris Williams, un "pastor callejero" voluntario que ayuda a Cardiff a lidiar con las víctimas de la vida nocturna, envolvió a la mujer en una frazada y la ayudó a sentarse en un banco. Usó el teléfono celular de la mujer y llamó a un número almacenado como "Mamá", y esperó hasta que la madre le viniera a recoger.( Que triste)

El británico promedio de 15 años o más bebe el equivalente a alrededor de 11,2 litros (cerca de tres galones) de alcohol puro por año, comparado con el promedio de la OCDE de 9,7 litros, y 8,6 litros en EE.UU. Más de 25% de la población británica "bebe a niveles peligrosos", según un informe reciente del Colegio Real de Médicos y la Confederación de Servicio de Salud de Gran Bretaña.

El informe indicó que tratar enfermedades relacionadas al alcohol le costó al servicio de salud estatal 2.700 millones de libras esterlinas (unos US$4.000 millones) durante el año fiscal que terminó el 31 de marzo de 2007, casi el doble que el costo en 2001.

Alan Campbell, el funcionario del Ministerio del Interior británico a cargo de reducir el crimen, afirma que el ministerio tomó varias medidas para combatir problemas relacionados con el alcohol, como poner la mira en tiendas que les venden alcohol a menores, llevar a la corte a los padres de menores que beben y financiar campañas publicitarias que se burlan del comportamiento desaliñado de los bebedores de parranda.

Expertos en salud afirman que la disponibilidad de alcohol barato es un factor muy importante. Los supermercados del Reino Unido venden desde hace mucho tiempo alcohol con grandes descuentos o incluso a pérdida para atraer clientes y algunos investigadores de mercado afirman que los descuentos parecen haberse profundizado durante la recesión. Los precios bajos, a su vez, han llevado a algunos pubs y discotecas a reducir los precios de las bebidas y ofrecer promociones que incluyen "barra libre".

El año pasado, el consejero médico en jefe de Gran Bretaña, Liam Donaldson, afirmó que el país debería fijar un precio mínimo para el alcohol y advirtió que "el alcohol barato nos está matando como nunca antes".

Algunas empresas de bebidas alcohólicas y supermercados se oponen a la idea. Paul Walsh, presidente ejecutivo de la empresa de bebidas alcohólicas Diageo PLC, afirma que el gobierno tiene "problemas suficientes por los qué preocuparse y no debería estar enredándose con esto". Krishan Rama, vocero del Consorcio Minorista Británico, la principal asociación de comerciantes del país, agrega: "No creemos que un precio mínimo sea la solución.
Creemos que la educación y un cambio en las actitudes culturales tendría un impacto mucho mayor".

Algunos pubs afirman que están cansados de los precios bajísimos de los supermercados y que verían con buenos ojos la implementación de leyes que impongan precios mínimos.

A medida que se acerca la elección, los partidos políticos del Reino Unido están poniendo medidas para frenar la situación. El gobernante Partido Laborista logró aprobar una legislación que prohíbe ciertas promociones de bebida. Los candidatos tanto del partido Laborista como del Conservador han prometido aumentar los impuestos sobre determinados tipos de alcohol.

QUE BUENO QUE NUESTROS CANDIDATOS SE TOMARAN DE REFERENCIA ESTE ARTÍCULO. Y QUE INQUIETO ESTA EL CANDIDATO DEL PARTIDO VERDE EN COLOMBIA: CON SU PROPUESTA DE CULTURA CIUDADANA:Creemos que la educación y un cambio en las actitudes culturales tendría un impacto mucho mayor".

(TOMADO DE PORTAFOLIO: PRENSAESCRITA.COM)

LOS OTROS ABUELOS

Los otros abuelos (tomado de asistentes judiciales.)

por Raquel.
Los suegros. Qué gran tópico.
¿Se acerca el momento de ver o convivir con tus suegros y te entran palpitaciones? ¿te muerdes la lengua a menudo cuando estás con ellos? ¿actúan como si no existieras la mayoría de las veces? ¿no te tienen en cuenta para ninguna decisión que te afecta? Si es así o parecido entonces este artículo, desgraciadamente, es para ti.
Para hablar de los suegros primero debo referirme a mi artículo “Los abuelos“. Léelo y mira si tus suegros son abusivos como padres de tu pareja.
Si la respuesta es afirmativa, tus suegros han sido abusivos con tu pareja toda su vida y él o ella seguro que andan con su legado a cuestas. Si tu pareja hubiera afrontado el problema a estas alturas tus suegros no te parecerían abusivos, porque se habrían puesto los límites y estos tendrían que ser respetados. Si no es así es que sigue habiendo un problema por resolver. La solución vuelve a no ser fácil, pero se hace necesaria para poder ser feliz.

La llegada de un hijo marca de nuevo el punto de inflexión. Como pareja y como parte integrante de la familia tienes derecho a sentar las bases en las que quieres que se desarrolle tu vida familiar.

La comunicación entre la pareja siempre es importante pero lo es especialmente con la llegada de los hijos.

Habla, habla, habla. Comunícate. No guardes nada.

Expresa tus sentimientos y tus valores. Aprende y deja que te “aprendan” los demás.
Si tu pareja está ya en proceso de enfrentar el abuso de sus padres, ayúdale. Dale el valor para hacerlo sin caer en lo más fácil que suele ser “poner verde” a sus padres o “ponerle verde” a él. Recuerda siempre que son sus padres, que lo han sido y lo serán. La influencia que arrastra tu pareja es de toda una vida.

Dale el amor necesario para pasar el mal trago y enfrentarse a la realidad: que sus padres no le respetan ni respetan lo suyo. Puede que le hayan proporcionado bienestar económico, pero han fallado en cimentar su autoestima e independencia, una de las tareas principales de ser padre.

A parte de lo que haga o no tu pareja, como individuo también puedes hacer mucho para mejorar la situación.

Tenemos la concepción de que los suegros, al ser los padres de nuestra pareja, son también padres, en el sentido de autoridad, todopoderosos, con poder para hacer y deshacer sin ninguna crítica. Además tendemos a pensar que como no son nuestros propios padres, pues es nuestra pareja quien debe solucionar los problemas relacionados y que nosotros no tenemos nada que decir. Eso no es cierto.

Para tomar cartas en el asunto, primero quítales la etiqueta de padres que pueden hacer y deshacer sin ninguna consecuencia. Todos los actos de todas las personas tienen consecuencias. No dejes que abusen de ti porque “tienen el derecho a hacer lo que quieran porque son padres” o por no entristecer a tu pareja. Si tus creencias tienden a ver a los padres como dioses con poder y justificación para todo, como vimos en “Los abuelos”, debes luchar contra ellas. Cámbialas por otras más asertivas contigo mismo como “tengo el derecho de ser respetado”, “también soy persona”, “nadie puede ser cruel conmigo”, “los actos tienen consecuencias”, etc. De nuevo ayúdate de un terapeuta o de libros de apoyo si lo necesitas. Cambiar las creencias no es fácil.

Algo a tu favor es que ahora vas a ser o eres padre. Estás en el mismo “pedestal” que tus padres y tus suegros: eres el “todopoderoso” progenitor. Has dejado de ser sólo hijo. En esencia eres la misma persona que hace unos meses, cuando no habías engendrado a tu hijo con la diferencia de que ahora que tu bebé está en el mundo tienes la responsabilidad de amarlo, protegerlo y guiarlo. Y ese bebé es dependiente de ti, no sólo físicamente, también psicológicamente. El poder sobre tu bebé es ilimitado. Ahora ves más claro que el abusar de ese poder no está bien. Del mismo modo nadie debe abusar de ti ni tu pareja, ni debió hacerlo cuando erais niños.
Otro punto a tu favor a la hora de aclarar la situación es el darse cuenta de que tus suegros no tienen por qué quererte. Ellos apenas te conocen, eres una tercera parte en su vida. No te han elegido. Muchos nueros buscan el amor que no han tenido en sus propias familias en las familias de sus parejas cayendo en la frustración cuando esto no sucede.

Al casarte o unirte a alguien comienzas a formar parte de una nueva familia y se abren nuevas posibilidades. Unos padres políticos respetuosos verán a su nuero/a como alguien que enriquece la vida de su hijo/a y la suya propia, aportando nuevos lazos a la familia, compartirán las decisiones familiares con esta nueva parte familiar y la respetarán. Con los años y el contacto puede que lleguen a quererte.
Pero si tu familia política ha sido y es abusiva harán todo lo posible para “borrarte del mapa” sentimental familiar, te harán la vida bastante difícil o simplemente te ignorarán. Para ellos serás un estorbo en la relación directa con su hijo/a (te has “llevado” a su hijo/a, has llegado con tu propia personalidad y equipaje a un terreno de juego donde todo estaba controlado, has hecho tambalearse el “orden” familiar, eres una interferencia a sus deseos y mandatos).
Como suegros abusivos es probable además que hablen mal de ti a otros miembros de la familia o amigos, mermando considerablemente tu autoestima si está no está bien afianzada. Serás considerado culpable de todo lo malo que pasa y por supuesto serás la “perdición” de su hijo/a.

Todo esto es inaceptable.

El ser padres de tu pareja no les da ningún derecho a tratarte de forma cruel. El que no te quieran no quiere decir que no deban respetarte. Deben hacerlo. No sólo a ti, sino a su propia hija/o para que se pueda mantener una relación sana y adulta.
Primero habla con tu pareja, dile como te sientes y, si tu pareja no pone cartas en el asunto, ponlas tú. A lo mejor te da mucho miedo al principio, incluso puede que gente que te quiere te sugiera que no lo hagas. Hazlo. A la larga los beneficios son ilimitados.

Habrás sentado las nuevas bases del juego: contigo no vale el abuso. Con tus hijos no valdrá el abuso. Estarás rompiendo el legado.

Con respecto a vuestra nueva familia, siéntate con tu pareja y establece los límites familiares de forma democrática para poder exponérselos a los demás. Acordad cómo queréis criar a vuestros hijos, dónde queréis pasar las vacaciones, etc. Organizad reuniones familiares regularmente para repasarlos o cambiarlos si es necesario. Exige que los límites se cumplan dentro y fuera del marco familiar. Tu pareja debe hacer lo mismo. De nada sirve que acordéis normas si luego uno de los dos las desacredita.

Tu pareja es la encargada de “defender” el territorio familiar ante sus padres y familia. Y tú debes hacer lo propio con la tuya. Pero como individuo también tienes cosas que hacer con tu familia política si es el caso como hemos visto antes. Lee de nuevo “Los abuelos” y cambia “abuelos” por “suegros” aplicando las diferencias que antes he mencionado: no tienen por qué quererte, no te han elegido, son los padres de tu pareja, etc. Lo demás, vuelve a ser universal: eres respetuoso y tienes derecho a ser respetado.

Nadie debe ser cruel contigo. No lo permitas.

Si se sobrepasa cualquiera de los límites, los familiares o los personales, entonces habla con ellos, y con tu pareja, sienta las bases para una nueva forma de relacionarte. Los actos tienen consecuencias, los buenos y los malos.
No tienes que cambiar tu forma de ser ni la de tu recién creada familia para gustar a los demás.

Sólo podemos disfrutar unos de otros en el marco del respeto.

Recuerda que ahora eres o vas a ser padre. Tus hijos aprenden por imitación, van a hacer lo que te vean hacer. Refuerza tu autoestima y reforzarás la suya. Enséñales a defenderse y a hacerse respetar del mismo modo que respetan a los demás. Enséñales a ser genuinos en el marco del respeto no sólo familiarmente, también socialmente. Así disfrutaréis todos de una relación plena, sincera y llena de cosas buenas.

Y agrego para que no se confundan los ROLES y HAya Una Sana CONVIVENCIA.

jueves, 15 de abril de 2010

Efectos del divorcio sobre los niños (Tomado de Limamarc)

Los hombres son inicialmente más negativos sobre el divorcio que...
Efectos del divorcio sobre los niños
En los últimos años, la investigación de calidad superior que ha pe...
En realidad, las reacciones psicológicas de los niños al divorcio de sus padres varían en grado depende de tres factores: (1) la calidad de su relación con cada uno de sus padres antes de la separación, (2) la intensidad y duración de la conflictividad entre los padres, y (3 ) la capacidad de los padres a centrarse en las necesidades de los niños en su divorcio.
Estudios previos mostraron los muchachos tenían más problemas de adaptación social y escolar que las niñas. La nueva evidencia indica que cuando los niños tienen un tiempo difícil, los niños y las niñas sufren por igual, sino que sólo difieren en la forma que sufren. Los chicos son más externamente sintomático que las niñas, ellos representan la ira, la frustración y el dolor. Pueden tener problemas en la escuela, luchar más con los compañeros y los padres. Las niñas tienden a internalizar su angustia. Pueden deprimirse, desarrollar dolores de cabeza o dolores de estómago, y tienen cambios en sus patrones de comer y dormir.
Una caída en los ingresos de los padres a menudo causada por el mismo ingreso ahora el apoyo de dos hogares directamente afecta a los niños a través del tiempo en términos de una nutrición adecuada, la participación en actividades extracurriculares, prendas de vestir (no jeans y zapatos de diseño más elegantes), y las opciones de la escuela. A veces un padre que había quedado en casa con los niños es forzado en el lugar de trabajo y los niños experimentan un aumento del tiempo en el cuidado infantil.
participación continua de un niño con ambos de sus padres permite realistas y mejores relaciones en el futuro equilibrado. Los niños aprenden a estar en una relación por su relación con sus padres. Si están seguros en su relación con sus padres, lo más probable es que se adaptan bien a diferentes horarios de tiempo compartido y la seguridad la experiencia y satisfacción en sus relaciones íntimas en la edad adulta. En la situación típica donde las madres tienen la custodia de los hijos, los padres que están involucrados en las vidas de sus hijos también son los padres cuyo hijo sustento de menores y que contribuyen a los gastos extraordinarios para un niño: las cosas como el fútbol, clases de música, el vestido de fiesta de graduación, o un viaje de clase especial. Un factor importante que contribuye a la calidad y cantidad de la participación de un padre en la vida de un niño es la actitud de la madre en la relación del niño con el padre. Cuando los padres dejan el matrimonio y se retire de su rol parental, así, informan los conflictos con la madre como la principal razón.
El impacto del padre o la madre de la pérdida no es probable que disminuya por la introducción de padrastros. Nadie puede sustituir a mamá o papá. Y nadie puede quitarle el dolor que siente un niño cuando un padre decide retirarse de su vida. Antes de embarcarse en una nueva familia, animar a los clientes a leer un poco sobre los mitos más comunes de las familias a paso. A menudo, los padres asumen que después del nuevo matrimonio "todos vamos a vivir como una gran familia feliz". Paso relaciones familiares que deban negociarse, las expectativas de necesidad de expresarse, los papeles deben ser definidos, objetivos realistas es necesario establecer.
La mayoría de los adolescentes (y sus padres) con el tiempo adaptarse al divorcio y lo consideran como si hubiera sido una acción constructiva, pero un tercio no lo hacen. En esos casos, la turbulencia de la fase de divorcio (cómo contradictorio una batalla que es), se ha demostrado que desempeña un papel crucial en la creación de reacciones saludables en los adolescentes afectados.
Joan Kelly, PhD, ex presidente de la Academia de Mediadores de Familia e investigador prominente de divorcio de los informes de California que, dependiendo de la fortaleza del vínculo entre padres e hijos en el momento del divorcio, la relación entre padres e hijos disminuye con el tiempo para los niños que ven sus padres a menos de 35% del tiempo. Ordenados por el tribunal "visita estándar" patrones suelen ofrecer menos.

viernes, 9 de abril de 2010

Buenas acciones aisladas no sirven

http://www.fundacionrenacer.org./explotacion_politica.htm Tomado de mail de ASISTENTES JUDICIALES EN RED.


Política Social frente a la Explotación Sexual Infantil en América Latina y el CaribeSi hablamos sobre América latina y el Caribe, no podemos definir una sola realidad, una sola conclusión que nos acerque a definiciones que expliquen la situación social en la que se desenvuelven nuestros niños y niñas.

Concluir en una frase sonora y resonante el porqué de la explotación sexual infantil en nuestro continente es tan avezado como puntualizar en uno, las secuelas imborrables que quedan en la mente de los niños y niñas que han debido ejercer la prostitución.

Diversidad étnica, cultural, social, marginalidad, analfabetismo, pobreza, represión familiar y estatal etc. Son uno de tantos elementos constructores de la debacle a la que se someten nuestros niños, estos y muchos más factores son los que podríamos apuntar como óbices de la situación que se presenta en América Latina y el Caribe, sin embargo no pueden ser tomados como un único formato al cual puedan ser traídas las experiencias particulares de cada región, de cada país.

América Latina y el Caribe es una vasta zona poblacionalmente hablando, diversidad de culturas, lenguas, creencias y múltiples elementos adicionales nos otorgan una realidad que no se puede generalizar, cada nación representa y adiciona elementos distantes de la realidad social de su vecina nación, somos en gran proporción iguales en problemáticas, pero diferentes en los elementos estructurales de dichas problemáticas

Aún cuando sociológicamente se pretenda cerrar filas sobre la unión definitiva de conceptos hacia una América Latina estructurada de manera uniforme, la realidad, su realidad, es otra, variada, multifacética y por que no decirlo cambiante y continua.

Así bien las Políticas Sociales que se estructuran en los diferentes países son en una generalidad de marco conceptual, homogéneas en cuanto a su unidad de pensamiento y objeto social.

La creación de entidades como el Instituto Interamericano del niño (IIN), organismo especializado de la Organización de los Estados Americanos (OEA), fundado en 1927 con el propósito fundamental de promover la generación de políticas sociales sobre niñez y articular la relación del estado con la sociedad civil, y ayudar a desarrollar una conciencia critica frente a los problemas que afectan a los niños y niñas en las Américas y el Caribe.

La adhesión de los países de las Américas y del caribe al Pacto de Estocolmo, óbice éste de la declaración de protección y erradicación de la prostitución infantil en el mundo.

Cientos de organizaciones no gubernamentales alrededor del mundo trabajan en la búsqueda sin cesar de herramientas capaces de combatir la realidad social que enfrentan a los niños y niñas a la explotación sexual.

Políticas sociales en América Latina y el Caribe es hablar de la gravísima situación en la que nuestros niños se ven enfrentados día a día, que aumenta en proporciones de tal magnitud, que si no tenemos una actitud desafiante ante los proxenetas, pedófilos y organizaciones de reclutamiento de niños y niñas y la comercialización de estos a países de Europa y Asia, nuestra realidad en unos pocos años, será que nos habrán robado nuestro futuro, nuestros países perderán de manera ostensible su capacidad de tener mejores generaciones, capaces y con liderazgo, tendremos generaciones llenas de traumas y conflictos emocionales, psíquicos, físicos y otros tantos que no tendremos oportunidad alguna de creer en un mejor futuro.

Las políticas sociales no deben ser vistas como problema exclusivo del Estado, debemos asumir que dicho problema es de todos nosotros, cada uno de nosotros provenimos de un núcleo familiar, base de la sociedad y consecuentemente eje del estado moderno, según la concepción clásica de la familia.

Así pues, dentro de nuestras familias, cuantos niños y niñas existen?, Cuántos adolescentes son nuestros familiares, cuán descuidados y en riesgo pueden estar?, estarán inmersos en la explotación sexual infantil?.

Así al hacernos estas simples preguntas entenderemos que las políticas sociales, no pueden trasladarse exclusivamente a nuestros gobiernos, somos nosotros quienes podemos detectar de primera mano el riesgo, propensión y otras más situaciones que puedan tener nuestros niños y niñas, somos nosotros, los miembros activos de la sociedad quienes debemos hacer frente a esta realidad ante la cual no podemos más decir que no existe, que no nos toca, que es nueva para nosotros.

La explotación sexual infantil no es un fenómeno exclusivo de los pobres, ni de los desplazados por conflictos armados, o por las etnias o población marginal, las clases media alta, todas , absolutamente todas tienen riesgo de ser víctimas de este flagelo. Que diferencia existe entre una niña que se prostituye en una calle céntrica de cualquiera de nuestras ciudades, recibiendo unos pocos pesos por su cuerpo con los cuales puede llevar un pedazo de comida a su casa y otra menor que es contactada a su casa mediante celulares, beepers y que por el contrario es una niña de una clase social solvente que busca al prostituirse tener medios económicos para adquirir joyas, ropa y demás lujos.

Habrá alguna diferencia... definitivamente NO, son en conclusión dos menores que tendrán para siempre en su mente esa realidad, difícil de borrar, con secuelas que probablemente jamás superará del todo.

Así es la realidad del problema social de la explotación sexual infantil, amplio y variado, pero ante el cual nuestra posición no debe ser sólo la del asombro y la perplejidad, nuestra tarea es estar atentos a nuestras hijas, hijos, primas, primos, familiares, vecinos, debemos denunciar, crear frentes sociales que ataquen los sitios de prostitución infantil, acudir a las organizaciones, fundaciones y entidades del Estado para denunciar y hacer frente a quienes pretenden arrebatarnos nuestro futuro nuestra esperanza.

Nuestros gobiernos a media marcha han reconocido dentro de sus políticas sociales, el tema de la prostitución infantil como uno de los temas a los cuales disponen de algunos escasos recursos para hacer frente a una realidad que es mayor a lo que los empleados públicos dentro de sus oficinas pretenden saber.

Grave problema es la judicialización, sus múltiples etapas y los complicados procedimientos impiden hacer justicia de una manera oportuna y eficiente, por lo cual salta a la realidad que los escasos procesos judiciales no coincidan con la magnitud de las denuncias reales y de los hechos estimados.

De manera que le importa al Estado la labor de crear entidades y organismos especializados en el tema, produciendo resultados eficientes, haciendo factible las denuncias, sin temor a las represalias, crear organismos de vigilancia permanente y de seguimiento al problema de la explotación sexual infantil, aunando la ayuda a las organizaciones no gubernamentales que trabajan en pro de la resocialización de los menores afectados por dicho problema.

Se necesitan respuestas institucionales bajo la égida de una directriz de pensamiento común y sobre el horizonte temático de pretender llegar a determinado puerto, de lo contrario los esfuerzos institucionales se quedan atravesados en papeleos y burocracia.

Se necesita una estrategia de choque directa, enfilando esfuerzos entre el sector central y el sector privado, no pueden estar alejados la sociedad civil de las instituciones gubernamentales, dicha cohesión es la que se promueve en el mundo como la sociedad ideal para combatir en todos sus niveles la prostitución y explotación sexual infantil.

y AGREGO: DEBE SEGUIR EL TRABAJO DE LA SOCIEDAD CIVIL, EN LA SENSIBILIZACIÒN A LA SOLIDARIDAD POR EL OTRO (A) A NIVEL DE PREOCUPACIÒN EN PREVENCIÒN A ESTAS SITUACIONES QUE YA SON UNA REALIDAD, Y A TRABAJAR SOBRE COMO AFRONTAR LA POBREZA,o CÒMO GENERAR INGRESOS PARA SUBSISTIR AL MENOS Y QUE NO SIGAN CAYENDO EN LA LEY DEL MENOR ESFUERZO, NUESTROS NIÑOS (AS) jOVENES Y UNOS ADULTOS LUCRANDO SUS BOLSILLOS A COSTA DE LA NECESIDAD DE ELLOS; EDUCACIÒN A ESTA POBLACIÒN CON CONTROLES DE QUE LA ESTEN RECIBIENDO.