jueves, 3 de diciembre de 2009

Violencia de Género

Desde hace demasiados años, se viene discutiendo en distintos foros (políticos, sociales, divulgativos, científicos…) sobre cuales son las causas relacionadas directamente con la presencia de las distintas formas, tipos e intensidades de Violencia de Género.

Frente a la incomprensión que produce que un ser humano pueda ser capaz de tanta atrocidad, surgen preguntas tales como: ¿por qué la mujer aguanta tanto y tantos años?; ¿por qué no denuncia o bien, retira la denuncia?, ¿qué lesiones psíquicas y qué secuelas se producen en las mujeres maltratadas?, ¿qué le pasa a un ser humano para ser capaz de hacer tanto daño?, ¿es consciente o no del daño causado?, ¿tienen curación estas personas? y etcétera, etcétera, hasta perdemos en el abismo de las especulaciones y de los proyectos basados en ideas peregrinas lejanas a la ciencia y desde luego, a la Psicología Jurídica.

Muchas de estas preguntas tienen desde hace algún tiempo respuestas claras y contundentes surgidas de la ciencia empírica y de trabajos con buena planificación experimental y casi todos llegan al mismo fin: es imprescindible la intervención de la Psicología en los casos de la Violencia de Género.

La mayoría de las investigaciones interdisciplinares concluyen diciendo que aunque existan leyes y todos los medios personales, económicos y materiales necesarios, si las consejerías de Salud/Sanidad no cumplen la Ley Integral y no forman a todos los profesionales de la salud (médicos, enfermeras, psicólogos, auxiliares…) respecto a las actuaciones adecuadas en casos de violencia de género (detección, evaluación, tratamiento y derivación) y no se crean e implantan Programas Terapéuticos para todas las víctimas de la violencia de género tanto las primarias y como las secundarias, incluidos los menores y también para las personas violentas: la violencia de género seguirá sin denunciarse, se seguirán retirando denuncias, se seguirán heredando las conductas violentas de padres a hijos, las víctimas seguirán malheridas y sin recuperar la salud mental y las personas violentas reproducirán sus actos violentos con otras nuevas victimas y nunca cerraremos los círculos de la violencia ni cerraremos las graves lesiones psicológicas, ni se terminarán los delitos de violencia de género.

Cuando nos preguntamos “¿por qué no denuncia esta mujer maltratada?, ¿por qué no se denuncia más”, la respuesta se fundamenta en los aspectos psicológicos que intervienen de forma casi absoluta en estas situaciones. Cuando nos preguntamos “¿pero por qué retiran tantas denuncias?, ¿por qué no se ratifican?”, también debemos responder por medio de explicaciones psicológicas. Cuando nos preguntamos “¿por qué defiende al maltratador?, ¿por qué nos miente la mujer maltratada?, ¿por qué no se ve como maltratada?”, las respuestas se basan en teorías psicológicas y exactamente lo mismo nos sucede cuando centramos nuestra cuestiones en los maltratadores.

Este argumento viene a reforzar la urgente necesidad de que deben existir programas terapéuticos en cada Consejería de Salud que puede ayudar a las mujeres maltratadas y a sus familiares cercanos (y también a los agresores), en las diversas etapas que ineludiblemente se debe pasar en cada caso de violencia de género: cuando teme denunciar o no lo ve necesario; cuando desea perdonar a su agresor y le cree sus perdones para regresar con él; cuando llega a un acuerdo judicial porque no tiene fuerza para vivir sola y tan desamparada; cuando se siente incapaz de empezar una nueva vida; cuando no percibe la peligrosidad en la que vive... -Antes de denunciar, cuando ya lo ha hecho, durante todo el proceso judicial y hasta que supere sus lesiones emocionales-.

Por lo tanto, creo que ahora es el momento de preguntarnos: ¿por qué no cumple la ley el Ministerio de de Sanidad?, ¿por qué no se implantan Programas Terapéuticos en todos los Centros de Salud para toda la ciudadanía que necesite sanarse para salir de su victimización y curar sus heridas?, ¿por qué no se crean programas con idénticos criterios de intervención en todo el Estado Español?, ¿por qué no derivan a todas las víctimas y a todos los agresores a los Programas Terapéuticos?.

Los Procedimientos de Intervención en casos de Violencia de Género que planteo y he puesto en marcha desde el año 1999, tienen de novedoso que los realizo desde el ámbito Judicial, es decir, trabajando como Psicóloga Jurídica y Forense, que cree que la Violencia de Género es un delito violento y como tal, se debe intervenir desde estos foros.

Todos Procedimientos han sido implantados –y ya verificada su eficacia en relación con los objetivos de cada proyecto-, en los ámbitos policiales y judiciales y se han puesto en práctica, contratando a una empresa privada que trabajó bajo mi dirección y siguiendo el marco experimental de cada proyecto.


Tomado de ponencia en el VI Congreso Virtual de Psicoloia juridica yf orense