martes, 2 de septiembre de 2008

RETOS DE LA FAMILIA COMPUESTA

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ORIGEN

Retos de la familia compuesta


EL NUEVO HOGAR REQUIERE UNA REORGANIZACIÓN QUE TOME EN CUENTA A TODOS SUS MIEMBROS

Si los hogares tradicionales enfrentan grandes retos, los compuestos afrontan desafíos mayores.

SANTO DOMINGO.- El aumento en el número de divorcios tiene secuelas que van más allá de la desintegración de la familia nuclear tradicional. Más separaciones traen como consecuencia indirecta más “recasamientos” y la conformación de familias compuestas, donde cada cónyuge llega con hijos de su unión anterior, a los cuales se suman, luego, hijos comunes. Si los hogares tradicionales enfrentan grandes retos, los compuestos afrontan desafíos mayores.

Deben equilibrar la relación entre padrastros e hijastros, entre los hijos de un cónyuge y otro y entre los hijos de la relación anterior y los nacidos de la nueva unión. Cada cónyuge, además, debe permitir a su ex pareja mantener un vínculo con sus hijos biológicos sin que esto afecte al nuevo matrimonio.

“Si no estamos completamente sanos de las heridas del pasado que contribuyeron al divorcio, se pueden traer al presente las deudas de rencor de relaciones anteriores y cobrarlas en el lugar equivocado”, advierte Kathya Flores, terapeuta familiar y directora clínica del Centro Terapéutico Kathya Flores y Asociados.

La nueva familia requiere una reorganización que tome en cuenta las necesidades de todos sus miembros. Flores explica: “Es necesario entender que cada familia tiene sus reglas para su mejor funcionamiento y que debemos despedirnos de la manera como funcionábamos en el sistema anterior para adaptarnos a este nuevo sistema de ‘familia compuesta’, con nuevos miembros, nuevos caracteres, temperamentos y realidades que aprender a manejar”

Dilemas de la nueva vida en una familia compuesta

Pasar la página. Cerrar un capítulo y abrir otro. Esta es la primera clave del éxito para los padres que, tras una separación o la viudez, enfrentan una nueva vida en pareja. Escribir un nuevo capítulo familiar implica establecer normas que se adapten a la naciente estructura hogareña y que no necesariamente tienen relación con las reglas de la vida anterior.

“Es decir, las reglas de nuestra casa las ponemos nosotros como pareja y no la ex pareja, aunque como padres sí tengamos el deber de ponernos de acuerdo en el manejo de los hijos”, explica Kathya Flores, terapeuta familiar y directora clínica del Centro Terapéutico Kathya Flores y Asociados.Las reglas deben ser iguales para todos los hijos, aunque habrán de adecuarse a la etapa de cada uno para evitar mayores rivalidades.

“Ellos tendrán que aprender a relacionarse y resolver sus conflictos dentro de un contexto de ‘justicia relacional’ que les permita desarrollar sus destrezas de iguales dentro de límites y consecuencias comunes por parte de los padres, pues si cada uno defiende a su propio hijo seguirían funcionado como divorciados y no como una familia compuesta”, explica Flores.

En ese sentido, el hombre y la mujer deben respaldarse mutuamente frente a los hijos, para que éstos aprendan a verlos como una unidad capaz de sostener la familia y pierdan el temor a sufrir otra pérdida o separación. “Así como cuando una pareja se divorcia los padres deben confirmarle a los hijos que van a seguir estando para ellos, también es deber de la familia compuesta asegurarles su espacio y estabilidad dentro de ella”, expresa la terapeuta.

Difícil adaptación Pese a los esfuerzos, la adaptación no será fácil, en especial para los niños, aunque para ellos el grado de ajuste dependerá de la edad. Mientras más pequeños, más fácil les resulta asumir su nueva realidad y crecer con ella Los hijos mayores, por el contrario, manifiestan mayor resistencia al cambio y experimentan un “conflicto de lealtades”, ya que el vínculo con el progenitor ausente les impide aceptar que otra persona ocupe su lugar. Ese “conflicto de lealtades” no se queda ahí. Flores cita el caso de jóvenes que, por fidelidad hacia el padre con el que viven, no dan a su otro progenitor el “permiso” de rehacer su vida.