jueves, 22 de marzo de 2012

l Estado Mundial de la Infancia de 2012: Los niños en un mundo urbano

l Estado Mundial de la Infancia de 2012: Los niños en un mundo urbano

Autor:
Abid Aslam, ed.
Fecha de publicación:
28 de febrero 2012

Desde el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), "El Estado Mundial de la Infancia de 2012: Los niños en un mundo urbano" se centra principalmente en aquellos niños en los entornos urbanos de todo el mundo que se enfrentan a un conjunto particularmente complejo de los retos para su desarrollo y el cumplimiento de sus derechos. Abarca temas como el saneamiento, las pandillas y la gobernanza, la incorporación de las tendencias mundiales y se centra en ejemplos individuales y concretos de las prácticas positivas en determinados barrios urbanos. En él se esbozan una serie de estrategias que se utilizan para satisfacer las necesidades y los derechos de los niños en estos contextos, tales como identificar y eliminar las barreras a la inclusión, asegurar la participación de los niños, y la promoción de asociaciones y redes.

El contenido incluye:

  • Capítulo 1: Los niños en un mundo cada vez más urbana - ". ... [A] se centran en la equidad que se necesita - uno en el que se da prioridad a los niños más desfavorecidos, dondequiera que vivan" Varios requisitos se describen aquí, incluyendo:
    1. Mejorar la comprensión de la escala y naturaleza de la pobreza urbana y la exclusión que afecta a los niños;
    2. Identificar y eliminar las barreras que impiden a la inclusión de niños marginados y las familias el uso de los servicios, los exponen a la violencia y la explotación, y los inhibe de participar en la toma de decisiones;
    3. Mantener un claro enfoque en las necesidades y prioridades particulares de los niños en la planificación urbana, desarrollo de infraestructura, prestación de servicios y los esfuerzos más amplios para reducir la pobreza y la desigualdad. "El niño-amistoso internacional Iniciativa de Ciudades es un ejemplo del tipo de cuenta que se debe dar los niños en todas las facetas de la gobernanza urbana."
    4. Promover la colaboración entre la población urbana económicamente pobre y el gobierno en todos sus niveles. "Las iniciativas urbanas que esa participación de acogida - y en particular aquellos que involucran a niños y jóvenes - Informe de mejores resultados no sólo para los niños sino también para sus comunidades".
    5. Común de recursos y energía entre internacionales, nacionales, municipales y actores de la comunidad en apoyo de los derechos de los marginados y los niños pobres que crecen en entornos urbanos.
  • Capítulo 2: Derechos de los Niños en los entornos urbanos - los asuntos incluyen: (i) salud (la supervivencia infantil, la inmunización, la salud materna y del recién nacido, la lactancia materna, nutrición, enfermedades respiratorias, las lesiones por accidentes de tránsito, el VIH y el SIDA, y salud mental), (ii) agua, saneamiento e higiene (WASH), (iii) la educación (desarrollo infantil y educación primaria), y (iv) la protección (el tráfico de niños, trabajo infantil y niños que viven y trabajan en la calle).
  • Capítulo 3: Desafíos Urbanos - Los temas incluyen: los niños migrantes, las crisis económicas, la violencia y el crimen, y el riesgo de desastres.
  • Capítulo 4: Hacia Ciudades apropiado para los niños - Los temas incluyen: la política y la colaboración, la planificación participativa y gestión urbana, las ciudades amigas de la infancia, la no discriminación, la nutrición y el hambre, la salud, el VIH y el SIDA, agua y saneamiento, educación, protección de la infancia, la vivienda y la infraestructura, la planificación urbana para la seguridad de los niños, ciudades seguras para las niñas, espacios seguros para jugar, capital social, la inclusión cultural la cultura y las artes y la tecnología.
  • Capítulo 5: Unidos por los niños en un mundo urbano - estrategias descritas son: entender la pobreza urbana y la exclusión; eliminar las barreras a la inclusión, prioridad a los niños, promover la colaboración con la población urbana económicamente pobre, trabajar juntos para lograr resultados para los niños, y tomar las medidas hacia las ciudades más justas.

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Idiomas:

Inglés

Número de páginas:

156

Información de contacto:

sábado, 17 de marzo de 2012

Para tener en cuenta como padres!

Aprender a tomar decisiones

Ser responsable no sólo es cumplir debidamente lo que se manda. Eso sería obediencia; es algo más, es
saber elegir y decidir por uno mismo, con eficacia, en aquello que es propio de su nivel de madurez o experiencia.
Hay que dar oportunidades, desde muy temprano, para que el niño elija juegos, ropa, qué libro quiere que
se le lea, qué desea merendar, etc. Una vez hecha la elección, la debe llevar hasta el final y no se le deben
permitir conductas caprichosas. Tiene que experimentar las consecuencias de una elección equivocada. Por
ejemplo: aburrimiento, cansancio, malestar, etc. Esta lección le servirá para ser más reflexivo y valorar aspectos positivos y negativos de lo que vaya a elegir.
Aprender a tomar decisiones le ayudará a resolver sus necesidades y las de los demás.
La indecisión es una forma de irresponsabilidad. Es dejar la carga para que otros resuelvan lo que uno no se
atreve o no quiere hacer.
En los niños pequeños es normal y frecuente que no decidan nada, aunque deberían presentárseles ocasiones para hacerlo. Al principio habrá que enseñarles dándoles dos posibilidades: “¿Qué quieres para merendar, chorizo o mortadela? ¿Qué jersey quieres ponerte, el rojo o el azul? ¿Qué le compramos a tu hermano, un juguete o un puzzle?” Después se puede pasar a presentarle tres o más alternativas y, cuando elija,
debe explicar el porqué de su decisión.
Pedir que se razonen las decisiones es el modo de enseñar a no obrar de un modo
caprichoso o impulsivo.
Es muy importante que vayan participando en otras decisiones familiares mientras observan cómo los
padres sopesan las ventajas e inconvenientes.
Es frecuente que los niños pregunten: "¿Qué hago?" y una vez que obtienen una respuesta, la rechacen. Es
un modo de llamar la atención del adulto o una incapacidad para afrontar decisiones.
Cuando el niño tiene poca confianza en sí mismo deberemos ayudarle proponiéndole elecciones que supongan poco riesgo y ayudándole con pautas que faciliten su elección:
“¿Qué prefieres llevar a la plaza, el balón o la bici? ¿Qué ponemos de postre, manzana o yogur?”
Es bueno que los padres pidan sugerencias a los hijos para resolver alguna situación problemática cotidiana.

Estableciendo Límites:
Uno de los objetivos principales que debemos plantearnos las madres y los padres es que nuestros hijos e
hijas vayan integrándose en los diversos ámbitos de la vida, conociendo sus deberes y derechos, alcanzando
una madurez y responsabilidad progresivas.
Educar con este planteamiento va a evitar situaciones de dependencia, inmadurez social e inseguridad. Es
conveniente demostrar que la familia se organiza y avanza si entre todos responden a sus necesidades, cada
cual de acuerdo con sus posibilidades.
A menudo, escuchamos a padres y madres: "quiero que mi hijo/a sea feliz", pensando que esto se logra evitándoles las dificultades que encuentran, anticipándose a sus deseos, dándoles cuanto piden o cediendo ante
cualquier resistencia o contrariedad. Precisamente, estas actuaciones, aunque de momento suponen para el
niño/a una satisfacción, a medio y largo plazo van a ser obstáculos que irán creciendo como una bola de
nieve y que van a impedir o dificultar el proceso o camino de adquisición de la responsabilidad.
Librar a nuestras hijas e hijos de las dificultades o de los sinsabores, hacerles las cosas que por su edad debieran hacer ellos es una manera segura de hacerlos débiles, indecisos y, en definitiva, de frenar su proceso natural
de crecimiento personal.
Es necesario desterrar toda forma de autoritarismo en el modo de mandar. Las normas de nuestro hogar
tienen que ser pocas, claras y bien comprendidas.
El niño/a tiene que saber lo que debe o no debe hacer, así como las consecuencias de incumplir lo acordado.
Asimismo, las madres y los padres deben evitar actitudes permisivas y educar gradualmente en la capacidad
de esfuerzo y responsabilidad.
Es imprescindible dictar las normas desde el afecto y no dejándose llevar por el nerviosismo del momento, el
capricho o el interés por dominar al niño/a. Deben formularse de manera positiva, no a modo de decálogo
de prohibiciones y deben ser razonadas, para que nuestros hijos e hijas comprendan los motivos de éstas y
para que piensen y decidan por sí mismos sin necesidad de órdenes impositivas.
Es importante que estemos atentos a las buenas conductas para reforzarlas y alabarlas con frecuencia. A
veces, les reprendemos y nos olvidamos de reconocer las cosas bien hechas, motivo por el cual se encuentran
con escasa ilusión por hacer nuevas tareas y se produce el consiguiente y lamentable descenso de su autoestima.23
Hay que dejar claro que es su conducta inadecuada la que nos enfada y disgusta pero que, como persona e
hijo/a, le seguimos queriendo igual. Hay que desterrar las descalificaciones globales del tipo: "¡Ya sabía que
lo ibas a hacer mal!" o "¡Eres un inútil!"
Para lograr que nuestras hijas e hijos sean responsables y disciplinados, no debemos olvidar que todas las
personas aprendemos con la práctica. Las palabras se las lleva el viento; es el ejemplo lo que cala en lo más
hondo; por eso padres y madres somos modelos insustituibles en el proceso de adquisición de hábitos responsables. Así, es fundamental mostrarnos con autodisciplina, control y dominio de nosotros mismos en los
actos de nuestra vida diaria.

Para tener en cuenta y presente:
1 - Buscar ocasiones para alabar con realismo y precisión.
2 - Señalar límites adecuados y concretos a las acciones que no deseas que
repitan tus hijos/hijas.
3 - Dejar claras las normas de comportamiento.
4 - Reconocer y valorar su esfuerzo, no sólo el resultado final.
5 - Transmitir entusiasmo e implicarte en los asuntos e intereses de tus hijos.
6 - Comprender que debe desenvolverse solo ante las dificultades y felicitarle
cuando las resuelva adecuadamente.
7 - Escuchar con paciencia y sin interferencias de televisión, radio, etc.
8 - Considerar que vosotros, padre y madre, sois modelos constantes de
referencia y que os van a imitar.
9 - Favorecer la participación de los hijos e hijas para decidir algunos asuntos
y elegir entre posibilidades.
10 - Invitar a tus hijos a contar sus experiencias para crear un clima de
confianza y diálogo.
11 - Hacer referencia a la conducta que no os parece adecuada y no
mezclarla con otras conductas anteriores.
12 - Ayudarles a verse de modo realista, reconociendo sus valoresy sus
dificultades.

Apartes de Educaión de navarra.es

Paciencia de padres y docentes, con los niñ@s!!

Pensar que su hijo es malo, que hace las cosas a propósito o que sólo quiere llamarles la atención. Esto no es así, por cierto, el niño tiene una afección que lo hace comportarse de esa manera independientemente de sus buenos deseos.
* Pensar que lo que le pasa al niño es culpa de alguien (uno mismo, el otro padre, los abuelos). Esto es una afección de base biológica y ahí está la única causa. La manera en que los adultos significativos lo traten pueden influir a favor o en contra, pero no es la causa.
* Pensar que esto no tiene arreglo y que el futuro es negro para todos, por culpa de ese hijo. El tratamiento exitoso es muy probable, una vez que se ha hecho un correcto diagnóstico de la situación.
* Rezongar y castigar al niño por todo lo que hace mal o renunciar y dejarlo hacer lo que quiera. Si vamos a rezongar por todo lo que es distinto a lo que nos gustaría, probablemente nos pasaríamos el día rezongando y lo que es peor, con muy malos resultados: el niño no corregirá su conducta y se sentirá cada vez más inadecuado y culpable. Otra posibilidad es que los padres, cansados de no lograr cambios, renuncien a su intento de educarlos. “No puedo más, que haga lo que quiera” es una frase demasiado frecuente y que no quisiéramos escuchar. El niño necesita que sus padres “puedan con él”, eso los hace crecer seguros y confiados en que no están desamparados.
La alternativa más útil sería armar una buena estrategia de manejo adecuada para ese niño, esos padres y su situación en el mundo.

Padre de familia logró custodia compartida en Medellín

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-10966261

Padre de familia logró custodia compartida en Medellín

19 de enero de 2012

REDACCIÓN MEDELLÍN

Hijos de Juan Carlos Lambraño e Isabel Vallejo pasarán una semana con el padre y otra con la mamá.

Por una orden judicial, los hijos de los médicos Juan Carlos Lambraño y Gloria Isabel Vallejo pasarán una semana con él y otra semana con ella.

El caso, que acaba de ser fallado por el Juzgado Sexto de Familia de Medellín, se considera emblemático en nuestro departamento y uno de los pocos en el país en el tema de la custodia compartida.

Los jueces tienden a ser más benévolos con las reclamaciones de las madres en los casos que van a pleito ante estrados legales.

El matrimonio de los dos médicos duró 10 años pero hace cuatro se separaron y la hija que hoy tiene 14 años y el niño que tiene 11, se quedaron a vivir con la progenitora. Él los podía ver a mañana y tarde pero en su concepto no era suficiente ni equitativo.

Lambraño aclara que jamás ha considerado que la que fue su esposa sea mala mamá, pero que estando bien, los chicos pueden estar mejor disfrutándolo también a él.

Por eso pidió la custodia compartida, lo cual equivale a que los hijos pasen la mitad del tiempo con uno y la otra mitad con el otro; pero su ex mujer se opuso aduciendo que esto les generaría inestabilidad y ansiedad a la adolescente y el preadolescente.

En noviembre del 2009, el asunto se volvió un pleito judicial que se resolvió el martes pasado con la sentencia 003 del 2012 dictada por el juez Álvaro Cuartas García.

El fallo diferencia entre el tiempo de estudio y los fines de semana y las vacaciones, y las divide por semanas entre Lambraño y la señora Vallejo.

Se infiere entonces que en ambas residencias tendrán sus respectivas habitaciones, ropa, uniformes y los utensilios que requieran, teniendo en cuenta que la hija cursa noveno grado y el niño está en sexto.

Entre los dos padres deben costear por partes iguales el estudio.

Federico Cardona, presidente de Primero la Infancia, Ong que se llamó Padres por Siempre, y que agremia a hombres que buscan que se les reconozcan sus derechos como padres, anota que aunque en otros países la custodia compartida es ya normal, esta decisión marca un precedente en el país.

"Cada vez se hace mas común el tema porque los padres están reclamando más por ese tema afectivo hacia el hijo; antes no se daba tanto", explica. En las distintas ciudades Primero la Infancia cuenta con 5.300 afiliados. En Antioquia son alrededor de 600.

REDACCIÓN MEDELLÍN

lunes, 12 de marzo de 2012

Hemos cumplido!!

Lo importante es ser luz
Una estrella recién nacida tomó entre sus manitas de luz a una luciérnaga que volaba en el espacioso jardín de la noche.

Eres tan pequeñita -le dijo- y tu luz es tan débil.

La luciérnaga se detuvo sobre la hoja de un ciruelo bajando la cabeza para que su hermana no supiera de su tristeza.

Eres tan llena de luz -le dijo entonces con un hilo de voz- y agregó: ...y sin embargo, hermana mía, tan ciega.

El tamaño de las cosas, ¿pertenece al reino del espacio o al reino de la Esencia?
No importa que tan grande seas tú, y cuán pequeña parezca yo, lo que sí es importante es que ambas somos portadoras de luz.

Deja tus huellas gigantescas en el inconmensurable cielo; a mí me basta con iluminar el sendero de los pequeños insectos voladores para que en sus viajes nocturnos no sean atrapados por telarañas y otros peligros.


Cada uno ayuda según la luz que posee, no interesa la magnitud o pequeñez del servicio.
Lo que sí es importante es que éste sea el producto de la luz que cada uno tiene en su corazón. La fuente es la misma.

Sinceros agradecimientos por vuestro acompañamiento, en estos cinco años ; y por los cinco anteriores a los que igualmente estuvieron con nosotr@s y que siguen allí, gomos@s de la maravillosa Jurisdicción especial de Paz.
Hemos cumplido,

saludos y buen inicio de semana

Reconocimiento de parte de la Gobernación del Valle del Cauca

Estimados Jueces de Paz de Santiago de Cali.doc
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domingo, 11 de marzo de 2012

Tipos de Padres.!!

Padres: Estilos de educación


Estilos de educación de los hijos
¿Cuál es la tuya?

Existen tres tipos de educación: los padres permisivos, los autoritarios y los autorizados.

El estilo de educación de generaciones anteriores era, sin duda, el estilo autoritario generalmente del padre combinado con un estilo más permisivo de la madre. Este estilo intenta tener controlados a los hijos, y como consecuencia de ello está plagado de normas muy estrictas, construidas sobre la base de estructuras y de la tradición.

Este sistema tan estricto se vuelve una carga insoportable para los niños, que quedaba algo más suavizado si uno de los progenitores era más permisivo. Si los padres ejercen un control muy rígido, los niños tienden a ser infelices, reservados y tienen dificultades para confiar en los demás. Esta es una tendencia que afectará en mas o en menos dependiendo del carácter del niño.

Hoy, en muchos casos, hemos pasado a un estilo de ambos que los mismos padres llaman democrático (no autorizado), en el que se trata a los hijos como a iguales. Muchos de ellos dicen: mi hijo/a es mi amigo/a, sin darse cuenta de que sus hijos lo que necesitan no es un amigo ni una amiga, sino un padre y una madre. Este es un estilo permisivo, en el que los padres, llevados de la mejor voluntad, buscan la aceptación de sus hijos, e intentan apoyarlos, pero son muy poco firmes en las desobediencias y, sobre todo, no saben poner límites. Dejan que el niño se desarrolle conforme a sus inclinaciones, sin exigencias ni metas claras. Estos niños se vuelven exigentes, caprichosos y autoritarios.
Esta forma de amar a los hijos de forma algo excesiva perjudica a los niños, les resulta muy difícil negarles cualquier cosa que les pidan. Es distinto preocuparse por sus hijos que consentirles todos los caprichos.

El ideal de estilos de educación es el de padres autorizados, que se comportan de forma contenedora con los hijos, marcando unos límites claros en un ambiente afectuoso y estimulante. Dan argumentos coherentes y atienden a los argumentos de sus hijos. No ejercen control sobre sus hijos, pero los comprometen para que sean responsables de sus acciones, tanto ante la familia, los amigos, como la sociedad.

Este estilo permite que los niños se desarrollen con confianza en sí mismos, independientes, creativos, adaptables y simpáticos.

La autoestima en los niños

Coopersmith (1976) ha venido desarrollando un programa sistemático de investigación y señala la importancia que para el desarrollo de la autoestima en los niños tiene la interacción con sus padres.

Ha encontrado que el nivel de autoestima, tanto si es bajo como si es alto, se relaciona principalmente con tres condiciones:

1. Debe existir una total aceptación del niño por parte de sus padres.
2. Es necesario que reciban instrucciones claras y definidas, evitando ambigüedades, y
3. Debe haber respeto por la individualidad del niño.

También han encontrado una relación directa entre los métodos de crianza y la autoestima, así como entre la autoestima que tienen los padres de sí mismos y la que adquieren los hijos.

Temas relacionados: para mayor información consulta en artículos de autoayuda: tipos de padres, etapas evolutivas,problemas escolares, hiperactividad, inteligencia emocional en niños, ansiedad en la infancia, miedos, enuresis, autismo. y para información de tratamientos en consulta: tratamiento de problemas escolares, de la hiperactividad, tratamiento de la violencia en los niños, tratamiento de ansiedad, miedos y enuresis, y psicoeducación para mejorar la inteligencia emocional en los niños.

Dra. Elisa Urbano
Psicóloga, sexóloga y Terapeuta

La autoestima y el respeto!

Mejorar la Inteligencia emocional de los niños


Mejorar la Inteligencia emocional de los niños
Desarrollo Coeficiente Emocional
Risas y alegría en la familia
¿Cómo solucionan sus problemas?
¿Cómo se hacen amigos?
¿Cómo cuidamos sus emociones?

La formación de capacidades emocionales y sociales en los niños algunos la denominan como una revolución en la psicología infantil.

Las emociones son buenas, y reaccionamos de una forma física ante ellas, producido por elementos bioquímicos producidos por el cerebro, por ejemplo el miedo nos ayuda a protegernos del daño y nos avisa del peligro, la ira nos ayuda a superar barreras y conseguir lo que queremos, etc., pero en la vida moderna nos enfrentamos a desafíos emocionales que la naturaleza no ha anticipado, y eso crea conflicto.

Las capacidades emocionales y sociales las podemos enseñar a los niños para que sean capaces de manejar el estrés emocional de los tiempos modernos, con esta vida agitada y apresurada que ha vuelto a los niños propensos a la irritabilidad y la ira. Nosotros podemos enseñarles a reconocer y controlar esos sentimientos.

En los aspectos sociales también podemos enseñarles a hacer y a conservar amistades íntimas, a superar nuevas situaciones que le angustian como el divorcio de los padres, muerte de familiares, cambios de colegio, barrio y amigos, etc., así como superar los problemas propios del crecimiento.

Para una mayor orientación ver ¿Cuál es su estilo de educación? En tipos de padres.

Desarrollo Coeficiente Emocional

Qué cosas hemos de enseñar a nuestros hijos y cómo hacerlo.

La enseñanza en el momento adecuado. Primero hemos de considerar la edad que tiene el niño, pero sobre todo, su estado evolutivo. Es decir, no conseguimos adelantar su aprendizaje enseñándole algo, o dándole por ejemplo un juguete si aún no ha superado una etapa evolutiva anterior, solamente se aburrirá. Y por el contrario, un niño con unos juguetes que ya tiene dominados tampoco se siente estimulado en su investigación, también se aburre.

La autoestima y el respeto. Para tener una buena autoestima, los niños necesitan del apoyo emocional de sus padres. No solamente se trata de un elogio por una buena calificación en la escuela, es necesaria una participación activa, dedicarles un tiempo. Elogiarles y apoyarles en las conductas adecuadas diarias, pero no de forma gratuita como una adulación, sino que hay que reconocer su esfuerzo que llega a buen fin de forma concreta, por ejemplo, no se debe decir: “que listo eres, eres el mejor” porque suena a adulación y el niño lo percibe, sino que hay que decirle de forma concreta: “Maria, que bien has ordenado los juguetes”.

También apoyarles cuando fracasan de forma sincera, demostrando interés por lo que está haciendo, pero sin intentar controlarlo ni entrometerse, ya que para que desarrolle una buena autoestima el niño necesita sentirse respetado. Es bueno observarlo y dejarle que se equivoque, que rectifique porque es así como se aprende.

Las normas. Contrariamente a lo que se pueda creer, las normas, así como las exigencias y metas claras son algo necesario para los niños. Necesitan saber a qué atenerse, que sus padres les marquen unos límites claros de lo que está bien y lo que está mal, y que dentro de esos límites ellos pueden decidir y responsabilizarse de sus decisiones, dependiendo de su edad.

Los niños se revelan contra las normas por muchos motivos, pero el motivo principal es llegar al conocimiento de cual es el límite.

Si nosotros, sus educadores, tenemos claro qué cosas y qué comportamientos son perjudiciales para el niño y cuales le beneficiarán les podremos decir de forma autorizada: “No, cariño, esto no lo vas a hacer” cuando se comporten más allá de los límites socialmente aceptados. No siempre hay que razonar con los niños, ni en todo momento. Por ejemplo si está en plena rabieta lo que más ayuda al niño es ver seguridad y afecto en los mayores, no un razonamiento.

Estas normas han de ser firmes y coherentes, pensadas previamente, y han de ser por el bien del niño. Y, aunque cueste a los padres un esfuerzo, se ha de ser firme cada vez que ponen a prueba los límites.

La TV y los ordenadores. Muchos padres han “descubierto” una niñera muy económica: la TV. Ante la TV los niños se acostumbran a observar de forma pasiva, no desarrollan sus capacidades sociales, “no hacen nada” creativo durante el tiempo pasivo que pasan ante el aparato. La mayor parte de los programas no hacen otra cosa que hacer pasar el rato a los niños. Les recomendamos que dedique un tiempo para jugar y hablar con sus hijos, y si ellos insisten en ver un programa entérese de que es lo que le gusta de él, hable con él y proporciónele también su opinión.

El papel que tiene el niño ante el ordenador o los juegos de ordenador no es el mismo, ya que el papel del niño es activo, no pasivo y puede aprender muchas cosas que desarrollen su inteligencia y creatividad. Hay programas muy creativos para que los niños hagan composiciones, cuenten historias, etc. Aún así, también este medio adolece de falta de comunicación social, por lo que tampoco es conveniente que los pequeños inviertan demasiada proporción de su tiempo en ello. Se ha de repartir el tiempo entre diversas actividades, como salidas a la naturaleza, juegos con amigos, con los padres y familiares, etc.

Risas y alegría en la familia

El optimismo es una capacidad que se puede aprender, es uno de los mejores regalos que le pueden hacer a sus hijos.

Todos conocemos la anécdota de las dos personas ante un mismo vaso. El optimista dice “el vaso está casi lleno”, y el pesimista dice “qué lástima, ya está el vaso casi vacío”. Es una gran ventaja el hábito de mirar el lado más positivo de los acontecimientos y esperar el mejor resultado las cosas.

Los pesimistas creen que son realistas, pero en realidad todo depende de nuestras atribuciones, es decir, al proceso por el cual el individuo explica e interpreta los acontecimientos que acontecen. En la vida diaria distinguimos entre dos tipos de causas:

Causa interna. En la que nos sentimos responsables de los sucesos y los atribuimos a nuestras cualidades o forma de actuar.

Y causa externa. En la que atribuimos los sucesos a circunstancias ambientales o de la situación.

Por ejemplo: el deficiente rendimiento del niño en la escuela ¿se debe a la falta de capacidad o de motivación del niño (causa interna), o a que son víctimas del deficiente sistema educativo, malos maestros, etc. (causa externa).

El optimista espera lo mejor, pero también asume la responsabilidad para que las cosas buenas sucedan. Y se muestra realista si es él quien ha causado el acontecimiento negativo.

En este caso, espera que el sistema educativo y los maestros funcionen, pero si no ocurre así, lo considera una situación puntual y específica. Y es realista si se debe a falta de capacidad o de motivación del niño, y también lo considera una situación puntual y específica que se puede solucionar.

Esta forma de ver los acontecimientos ayuda a que haya en el hogar un ambiente relajado y alegre.

Estimularles a preocuparse por los demás. Los modales.

La reacción emocional ante los demás se desarrolla en los niños el los primeros seis años de su vida. En esta etapa evolutiva, según Piaget, es cuando el niño es capaz de ver las cosas desde el punto de vista de otras personas.

Antes de esta edad los niños poseen lo que Martin Hoffman denomina una “empatía global”, es decir, los bebés de meses pueden llorar cuando oyen llorar, pero no es capaz de distinguir entre él y su mundo. Entre el primer y segundo año de vida, el niño ya distingue entre lo que es él, los demás y su entorno, pero no sabe ponerse en el lugar del otro. Es necesaria una maduración neuronal y cognoscitiva que no posee hasta aproximadamente los seis años. Para un más completa información ver etapas evolutivas del niño.

Aunque antes de esta edad, el niño ya ha presenciado nuestra amabilidad y consideración hacia los demás, ahora es el momento ideal para comenzar a potenciarla, ya que su inteligencia está preparada para entenderlo mejor y aprender buenos modales, a ser responsables y a respetar a los demás. Enseñarles que nuestros propios deseos y necesidades están limitados por los deseos y necesidades de los demás.

¿Cómo solucionan sus problemas?

Este punto está muy relacionado con el anterior, pues podemos enseñar al niño a solucionar él solo sus problemas, de la forma más adecuada, si tenemos en cuenta la etapa evolutiva en la que se encuentra nuestro hijo. En demasiadas ocasiones corremos en su ayuda a solucionarle sus problemas aunque no sea necesario. No tienen la oportunidad de pensar y actuar por sí mismos, aunque se equivoquen. Estimúlelos a resolver problemas, esta experiencia les permitirá que más tarde aprendan a ver todos los aspectos de un tema y solucionen problemas muy complejos por sí mismos.

La resolución de problemas depende más de la experiencia que de la inteligencia, y esto es válido también para los adultos. Cada resolución satisfactoria de un problema es un importante bagaje para solucionar problemas posteriores.

La más antigua forma de enseñar es con el ejemplo, y esto sigue siendo válido. Si nos observan que ante un problema cotidiano nos paramos a analizar de forma lógica, planteándonos y valorando las distintas alternativas, sin duda les será de mucha ayuda.

Cuando sean mayores podemos enseñarles la importancia de pararse a pensar detenidamente las cosas, identificar y definir un problema, reunir la información necesaria, considerar las alternativas hasta encontrar una solución bien pensada.

¿Cómo se hacen amigos?

Para desarrollar sus capacidades sociales los niños necesitan aprender a reconocer las situaciones sociales, las necesidades de los otros niños y las suyas y responder de forma adecuada.

Esto es importante porque el rechazo de los compañeros en la niñez contribuye al fracaso escolar o deficiencias en el aprendizaje.

Este desarrollo de capacidades sociales se puede enseñar, comenzando por ejercitarlo en casa, ocupándose de ser un buen modelo para su hijo, interesándose por él, estimulándole a y comunicándole sus propios pensamientos y sentimientos, de esta forma su hijo tendrá la oportunidad de desarrollar su capacidad de conversar con sus iguales.

Muchos niños, aunque sean muy locuaces, tienen dificultades para expresar sus deseos y necesidades a los demás, y también para comprender los deseos de los demás.

Es especialmente importante cuando los niños cambian de ciudad o colegio y desean hacer nuevos amigos. Podemos ayudarle enseñándole tácticas observación y acercamiento gradual a cada uno de sus compañeros. Por ejemplo primero que comenten algo del patio, después interesándose por lo que le gusta al otro niño y animándole a decirle al otro niño o niña cuales son sus gustos.

Más adelante aprenderán a comunicar sus deseos con claridad, interesarse por los demás, mostrarse empático, expresar afecto y aprobación y ofrecer ayuda cuando sea oportuno.

¿Cómo cuidamos sus emociones?

Las emociones son estados afectivos subjetivos, hacen que por ejemplo nos sintamos rabiosos o felices, pero también son respuestas biológicas, ya que nuestro cuerpo entra en un estado de activación que no se da cuando no sentimos emoción. La respiración se acelera, se tensan los músculos y nuestro corazón late más deprisa. La rabia nos prepara para la lucha y el miedo para huir. También son fenómenos sociales ya que producen expresiones faciales y corporales características.

Cumplen la función de que un niño se desarrolle hasta convertirse en un adulto feliz, pero este desarrollo puede desviarse haciéndole sufrir problemas personales y sociales.

Hablar abiertamente de los sentimientos con nuestros hijos es la mejor manera de enseñarles a comprender y comunicar sus emociones y las de los demás, y esto facilitará su interacción social. Que sepa expresar con palabras si se siente feliz o triste, angustiado, preocupado, entusiasmado, enfadado, etc., ya que aprender a darse cuenta de que le está pasando es un aspecto vital para el control emocional y para saber escuchar y comprender a los demás.

En este sentido los niños han estado más discriminados que las niñas. A muchos hombres de hoy se les ha inculcado el disimular y ocultar los sentimientos…recordemos la expresión típica: “los hombres no lloran”. Debido a esta educación social represora, a muchos hombres les resulta muy difícil hablar de sentimientos con sus parejas y con sus amigos. Pero en el sentido de controlar la ira y la agresividad ha ocurrido lo contrario: la expresión de la ira y la agresividad se les han permitido a los niños, pero no a las niñas, y eso también va en detrimento de los chicos, procuremos pues, ayudarles a controlarlas.

Procuremos mejorar y aumentar, tanto en nuestro niños como en nuestras niñas su CE (coeficiente emocional) para que sean personas más felices y con más éxito en la vida.

Temas relacionados: para mayor información consulta en artículos de autoayuda: tipos de padres, etapas evolutivas,problemas escolares, hiperactividad, inteligencia emocional en niños, ansiedad en la infancia, miedos, enuresis, autismo. y para información de tratamientos en consulta: tratamiento de problemas escolares, de la hiperactividad, tratamiento de la violencia en los niños, tratamiento de ansiedad, miedos y enuresis, y psicoeducación para mejorar la inteligencia emocional en los niños.

Dra. Elisa Urbano