viernes, 29 de mayo de 2009

NO+ Maltrato®

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Coordinador: LUIS BONINO

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NO+ Maltrato® -
Plan "VARONES RENUNCIANDO AL MALTRATO"

Este Plan de intervenciones está destinado a varones que ejercen maltrato, violencia, abuso o control sobre las mujeres, con las que tienen o han tenido relaciones afectivas, que estén dispuestos a renunciar a su uso y que, en principio, no se encuentren bajo proceso judicial.

A partir de intervenciones individuales y grupales se ofrece a los varones que concurren al Plan introducirse en un proceso de cambio personal que, jerarquizando la seguridad de sus víctimas, se inicia a partir de la responsabilización por su comportamiento, y se dirige a propiciar el desarrollo de actitudes y un modo de vida respetuoso e igualitario que eliminen el maltrato, la violencia, el domino, el maltrato y el menosprecio como instrumentos de convivencia.

Cabe señalar que desde 2006, el 20% de nuestros consultantes se ha acercado a este Plan luego de encontrar esta web en sus búsquedas por Internet, eligiéndonos, han dicho la mayoría, por la profesionalidad de nuestra propuesta.

NO+Maltrato cumple los Criterios de calidad para intervenciones con varones que ejercen violencia en la pareja, elaborado por un grupo españold de expertos (Grupo 25). Estos criterios, en forma de decálogo, estan basados en programas validados internacionalmente y han sido editado en Cuadernos para el debate (Madrid:G25), en febrero 2006.25

Nuestro trabajo busca lograr que los varones detengan su comportamiento, examinen las emociones con las que justifican su actuación, pero fundamentalmente intentamos que se pregunten sobre sus motivaciones, en especial por qué en determinadas circunstancias se sienten con derecho a maltratar. Y a partir de ahí construyan nuevas vías de relación, otras formas de gestión de los conflictos y nuevos modos de hacerse cargo de sus emociones

Para ello resulta imprescindible en primer lugar, hacer visibles las múltiples formas de maltrato y los efectos que tiene en las víctimas, así como la posición existencial desde la que se realizan. Junto a ello, el cuestioamiento de las creencias y mandatos que la sociedad machista ha transmitido a los varones es una tarea fundamental, ya son estas creencias sustentan el maltrato, por las emociones, comportamientos, frustraciones y expectativas de dominio que promueven.

En este camino de transformación, la detención del maltrato físico suele lograrse con relativa prontitud, pero el cambio desde el uso habitual del siempre subyacente maltrato no-físico (psicológico, verbal, económico, comportamientos abusivos y dominantes, etc.) hacia un comportamiento respetuoso e igualitario es un prolongado aprendizaje, en el que no es posible alcanzar buenos resultados con al menos un año de trabajo, y un seguimiento continuado de al menos dos años.

A los varones que acuden al Plan, se les realiza una entrevista de evaluación y, en función de los grados de motivación y peligrosidad se ofrece un trabajo personalizado (individual y grupal), o se deriva para resolver primero las problemáticas acompañantes, si las hubiera (adicciones, patologías psiquiátricas o marginación social). Son criterios de exclusión los comportamiento antisociales importantes, la violencia severa, la negación del ejercicio de violencia, los procesos judiciales en marcha o la nula motivación.

Siempre que es posible, se solicita la colaboración de la o las personas que sufren o han sufrido el maltrato, al principio para evaluar la gravedad del maltrato recibido y su expectativa ante el posible cambio del varón que lo ha ejercido -esto último para no alimentar o crear falsas expectativas-, y luego para que pueda informar sobre la evolución de la situación. Asimismo, si lo requiere o lo solicita, se le ofrece asesoramiento o apoyo psicológico especializado o se le deriva a otros lugares pertinentes.

En algunos casos, se pueden indicar entrevistas de pareja para examinar y resolver conflictos interpersonales acompañantes, una vez descartado el riesgo de repetición, comprobada la responsabilización del varón sobre el cese del maltrato y la real implicación en la tarea de cambio, y evaluado el grado de independencia de criterio que él acepta de su pareja.

Cabe destacar que, debido a las características del Plan que se ofrece, quienes más se han acercado a nosotros en los últimos años han sido varones adultos y adolescentes que estaban ejerciendo maltrato psicológico o estaban iniciando el ejercicio de maltrato físico. También han acudido últimamente varones ha quienes se les ha dictado orden judicial de alejamiento (a la que varios ellos viven como "terapéutica" porque les ha puesto un límite que ellos que solos "no podían" imponerse).

Para este Plan, estamos asociados a montergomez consultora de psicología especializada en conflicto, agresividad e identidad. En NO+MALTRATO esta consultora puede intervenir en la evaluación y cambio de los modos en que el concepto de si mismo de los varones que acuden, genera y mantiene su ejercicio del maltrato

Desde 2006 hemos ampliado nuestro programa, ofreciéndolo a varones homo, bi o transexuales que ejercen o sufren maltrato y control en sus relaciones,
así como a los raros casos de varones maltratados por sus parejas femeninas

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Contra la Violencia a las Mujeres

Contra la Violencia a las Mujeres

GRUPOS DE HOMBRES Y PATRIARCADO:
¿NUEVAS MASCULINIDADES Y NUEVOS VALORES?

Las cuestiones referidas a la problemática del Sexo-Género se han venido poniendo de candente actualidad de unos años a esta parte en el Estado Español.

Tanto desde los núcleos de investigación, en sus muy diferentes niveles, como desde los Medios de Comunicación de Masas que han promovido foros de debate en torno de estas cuestiones (aunque muchas veces de manera típica y desafortunada), cada vez se habla más de la crisis del Patriarcado, de la crisis de los modelos masculinos, de la desorientación que afecta hoy a muchos hombres, así como de las nuevas mujeres que vienen "pisando fuerte" y de las aportaciones que los nuevos feminismos plantean tanto teórica como pragmáticamente a la lucha por un cambio social, por la consecución de unas relaciones más igualitarias y más justas (que no justicieras) entre las personas de distinto sexo.

Con este artículo pretendo ofrecer unos puntos para la reflexión que aporten a este debate abierto y a este conflicto complejo y multiforme en el que muchos hombres y mujeres nos encontramos implicados e implicadas.

Gran parte de lo que a continuación voy a desarrollar ha nacido de lo que en los Grupos de Hombres venimos compartiendo y elaborando en estos últimos años.

Espero que sea enriquecedor para muchos y para muchas y que provoque respuestas creativas que ayuden a la evolución del pensamiento y la acción no sexista.

EL PATRIARCADO OPRIME POR IGUAL A LOS HOMBRES Y A LAS MUJERES

Se ha hablado mucho de la opresión que sufren las mujeres en el contexto social y cultural occidental en el que vivimos inmersos e inmersas.

Siguiendo el discurso crítico de las mujeres, estas sociedades occidentales han sido acertadamente calificadas como pertenecientes a una "Cultura patriarcal", entendiendo por ello una organización cultural donde los valores asociados a lo que se entiende como "lo masculino", por una parte, se nos muestran como importantes, valiosos y deseables.

Por tanto, se trata de los valores dominantes culturales.

Por otra parte, los valores asociados a lo que se entiende como "lo femenino" se nos muestran como secundarios, menos importantes y, en consecuencia, no tan deseables como los primeros.

Por otra parte se trata de una cultura opresiva, que divide y enfrenta a las personas de muchas maneras.

Una de ellas, a la que hemos hecho alusión, sería el "Sexismo" o discriminación de las personas por motivo de su sexo; otra lo sería el "racismo"o discriminación por motivo de la raza de pertenencia; otra el "heterosexismo" caracterizado por la homofobia que discrimina a homosexuales y lesbianas por motivo de la orientación del deseo sexual; y otra, la expresión política más característica y radical, sería "el fascismo", caracterizado al igual que todos los anteriores "-ismos" por la intolerancia a lo diferente y la estratificación en ciudadanos y ciudadanas de primera, de segunda y de tercera clase en función de su sexo, color de la piel, religión, ideología política u orientación del deseo sexual, entre otros muchos aspectos que no he mencionado aquí y que configuran las distintas caras del mismo fenómeno patriarcal o cultura patriarcal que estamos intentando perfilar. Por tanto, podemos decir que el Patriarcado potencia relaciones de opresión y de poder entre las personas, dividiéndolas en categorías y subgrupos sociales. Enfrenta a los grupos de población, unos contra otros, como forma de control y de imposición de los valores considerados más importantes, mejores o "sagrados".

Como he apuntado antes, se ha hablado mucho de la opresión que sufren las mujeres en este contexto social y cultural occidental, que hemos calificado como "patriarcal" y en el que vivimos inmersos e inmersas, repito.

Y esto es algo comprensible, puesto que quienes han ejercido esta crítica han sido, fundamentalmente, las mujeres.

Al menos han desarrollado la parte crítica correspondiente a la denuncia de las formas de opresión social que sufren las mujeres por ser mujeres y que hemos denominado "sexismo".

Y esta es una parte importante de la historia, muy importante.

La otra parte la estamos comenzando a escribir los hombres que, desde los grupos de reflexión y toma de conciencia o "Grupos de Hombres" nos venimos reuniendo desde los años setenta (mediados de los ochenta en el Estado Español) en una labor de reflexión crítica con respecto a estas formas de opresión social y a los condicionantes tanto culturales como educacionales a los que las personas estamos sometidas desde el mismo momento de nuestro nacimiento e incorporación social en una cultura que separa y enfrenta a las personas en los dos sexos reconocidos oficialmente: los hombres y las mujeres*

Es importante reflexionar acerca de cómo esta estructura social y cultural en la que vivimos hombres y mujeres nos está afectando a unos y a otras, tanto en la vivencias de los niveles o espacios privados de la vida como en los espacios públicos de la misma.

En caso contrario, estaríamos contando una historia incompleta y, por lo tanto, injusta.

Es hora de que los hombres hablemos y denunciemos también cómo esta estructura de poder que nos impregna nos está oprimiendo como colectivo de hombres y nos está dificultando, cuando no impidiendo, la posibilidad de conseguir una vivencia plena de la vida, al igual que a nuestras compañeras mujeres.

Y esta es una parte importante de la historia. La otra parte la estamos comenzando a escribir los hombres que, desde los grupos de reflexión y toma de conciencia o "Grupos de Hombres" nos venimos reuniendo desde los años setenta (mediados de los ochenta en el Estado Español) en una labor de reflexión crítica con respecto a estas formas de opresión social.

Las críticas feministas a la opresión patriarcal pecan en algunos casos, al igual que toda construcción teórica que pretenda entender el mundo y el papel de las personas en el mismo, de creencias míticas en varios aspectos de su discurso.

Y esto, más que por una intención interesada en la explicación de la realidad, que no pretendo siquiera sospechar, puede ser debido a la falta de una parte importante de esa reflexión que han realizado, casi en solitario, las propias mujeres: la aportación de los hombres desde los propios hombres, la reflexión de los hombres acerca de los procesos y circunstancias en que estamos inmersos y que nos impactan directamente a nosotros, precisamente por ser hombres en una sociedad patriarcal y sexista.

También el sexismo incluye, no lo olvidemos, la discriminación de los hombres en todos aquellos aspectos en los que se nos impide nuestra realización integral como personas por el hecho de ser hombres.

Poniendo un ejemplo muy simple: es sexismo que una mujer perciba menor salario por realizar el mismo trabajo que un compañero suyo que es hombre; y es sexismo que se designe, como norma, la custodia de los hijos o hijas de un matrimonio separado siempre a la mujer porque es mujer y se le supone que "por naturaleza" se encuentra mejor capacitada para educarlos y darles los cuidados que necesitan.

Ambas situaciones muestran ejemplos reales y actuales por los cuales hombres y mujeres sufrimos una discriminación sexista bajo la misma estructura sociocultural de tipo patriarcal.

El sexismo es un concepto que deberíamos utilizar como un afilado instrumento o herramienta de denuncia de las desigualdades e injusticias sociales entre hombres y mujeres, pero de manera bidireccional: es decir, siempre que a una persona, independientemente de su sexo biológico, se le ejerza una discriminación por motivo de su sexo, bien se trate de un hombre o bien se trate de una mujer.

Uno de los aspectos míticos de parte de algunos de los discursos feministas tienen su base en la consideración de que la opresión que sufren los hombres, en todo caso, es menos importante que la opresión que sufren las mujeres.


Partiendo de la base aceptada de que existe una estructura social que oprime tanto a las mujeres como a los hombres, se pasa a afirmar que la opresión de las mujeres es mayor, más importante, más violenta e intensa que la que los hombres tienen que soportar por pertenecer a la misma cultura patriarcal y sexista y por ser hombres.

Este discurso puede resultar muy resbaloso y suele provocar el efecto contrario al deseado en las personas que lo reciben. Además de chocar, habitualmente, con la incomprensión de muchas personas, hombres y mujeres, que no aceptan este concepto social victimista de la mujer.

Yo prefiero decir, más bien, que la opresión cultural de las mujeres ha sido más y mejor estudiada, analizada, comprendida y denunciada que la opresión sexista que sufrimos los hombres. Y he calificado este discurso de resbaloso, a mi entender, puesto que con una tremenda simplicidad pasa de denunciar la opresión de las mujeres a interpretar la existencia de verdugos sociales que oprimen a estas mujeres y que, tantas veces y con tanta simplicidad, repito, se ha encarnado en la figura de los hombres como colectivo.

Puesto que las oprimidas son las mujeres, los opresores serán, en consecuencia lógica, los hombres. ¿Que hombres? ¿Todos los hombres oprimen a todas las mujeres? ¿Todos los hombres del mundo oprimen a todas las mujeres del mundo? ¿No estaremos creando nuevos mitos, nuevos discursos míticos donde "malos" y "buenas", a la manera de los cuentos morales de antaño, intentan explicarnos la realidad?

Plantear un discurso supuestamente liberador donde, de entrada, se subdivide al colectivo humano en "mujeres oprimidas" y "hombres opresores" es hacer el juego a la dinámica patriarcal que pretende enfrentar a las personas, dividir a las personas y levantar muros de incomprensión entre las personas o colectivos de personas. Es crear enemigos ficticios donde pueden no existir.

Afinar este discurso y plantear que las mujeres están más oprimidas que los hombres viene a ser una versión actualizada de "más de lo mismo".

Una consecuencia grave que se deriva de este discurso victimista es que impide identificar, entre otras cosas, las alianzas reales existentes entre grupos de hombres y grupos de mujeres que, hoy por hoy, nos encontramos aportando a la luha por la transformación de las relaciones personales y de las relaciones sociales hacia una sociedad más igualitaria y más justa y, en definitiva, menos sexista.

Quizás fuera más justo plantear que, partiendo de una estructura social de opresión, hombres y mujeres nos encontramos discriminados en aspectos bien diferentes y diferenciados.

Un somero análisis de la realidad y circunstancias actuales del colectivo de los hombres y del colectivo de las mujeres parece mostrarnos que más que un planteamiento de tipo unidireccional y cuantitativo, vivimos en una situación global donde los perjuicios asociados al sexo tienen mucho más de bidireccional y de cualitativo.

En otras palabras, las mujeres tienen mucho de qué quejarse y muchos aspectos de su vida ligados a situaciones de discriminación por motivo de sexo y que reivindicar, así como los hombres tenemos también otros muchos aspectos de nuestras vidas ligados a discriminación por motivo de sexo y que reivindicar. Y por los que luchar de cara a un beneficio común y compartido.

El final de este camino lo constituiría una sociedad que muchos y muchas piensan utópica, donde hombres y mujeres nos relacionaríamos desde la igualdad de derechos y desde la posibilidad de potenciar todos aquellos aspectos que, como personas que somos unos y otras, traemos al mundo desde el mismo momento del nacimiento.

Queda mucho trecho por recorrer, eso es algo evidente. Pero seguramente el camino será más llevadero y avanzaremos más rápido si identificamos las alianzas que tenemos disponibles y revisamos determinados discursos combativos que hacen más daño innecesario que aportar claves positivas de comprensión y de actuación constructiva, que es lo que resulta imprescindible.

Prefiero hablar de sexismo y del análisis de las realidades de los hombres y de las mujeres que de patriarcado y de planteamientos teórico-globales que siguen la misma estructura de pensamiento clasificadora de las personas e intentan la explicación del mundo, en este caso de la opresión de las mujeres, buscando verdugos.

A nadie le gusta sentirse en el papel de verdugo y a nadie le resulta constructivo sentirse en el papel de víctima, máxime cuando no se corresponde a la percepción de la realidad.

Este discurso victimista es que impide identificar entre otras cosas, las alianzas reales existentes entre grupos de hombres y grupos de mujeres que, hoy por hoy, nos encontramos aportando a la luha por la transformación de las relaciones personales y de las relaciones sociales hacia una sociedad más igualitaria y más justa y, en definitiva, menos sexista.

La lectura patriarcal, aunque básicamente acertada, corre el riesgo de dejarse llevar por una interpretación de la realidad unidireccional : "las mujeres son oprimidas por los hombres". La lectura sexista puede resultar más válida tanto en cuanto facilita una interpretación de la realidad bidireccional: mujeres y hombres padecemos la opresión patriarcal. Al menos cierto número de mujeres y hombres que pretendemos un cambio en las relaciones de poder entre los sexos hacia una sociedad más igualitaria y respetuosa frente a otro cierto número de hombres y de mujeres que pretenden que las cosas continúen de la misma manera. Si existe una "barricada" (y yo entiendo que sí), quizás se encuentre más cerca de este planteamiento que acabo de mencionar.

*Existen culturas en que se reconoce la existencia de tres sexos en vez de dos como en Occidente. Culturas autóctonas del Norte de los actuales Estados Unidos diferencian tres sexos: los hombres, las mujeres y los berdajes, el tercer sexo. Los berdajes serían hombres con atracción sexual hacia otros hombres, atribuyéndoles por esta característica funciones espirituales y de iniciación y educación de los muchachos adolescentes de la tribu.

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HOMBRES IGUALDAD

Hombres-Igualdad

http://gizonak.blogspot.com/ Hombres contra la violencia machista de Vitoria-Gasteiz
www.ahige.org/ AHIGE . Asociación de hombres por la igualdad de género
www.cecomas.com CECOMAS:Centro de estudios de la condición masculina. Dirigido por Luis Bonino. Dedicada a promover cambios en el estilo de vida, el comportamiento y la salud de los varones. Integrada por profesionales de la salud mental y educación que buscan estimular proyectos de vida masculinos democráticos,no violentos, de igualdad y no discriminación en lo cotidiano, que se encaminen hacia la búsqueda del bienestar compartido, desde una ética de la solidaridad y el respeto de género, y con la necesaria (auto)crítica del jerárquico y egocéntrico modelo masculino tradicional.
www.heterodoxia.net Heterodoxia.Red de hombres pro-feministas
www.hombresigualdad.comHombres por la igualdad. Completo programa de Hombres por la Igualdad del Ayuntamiento de Jerez de la Frontera
www.coriac.org.mx Colectivo de Hombres por Relaciones Igualitarias. Fundado hace 13 años. Espacio de trabajo para detener la violencia que los hombres ejercen en las relaciones familiares y buscar nuevos referentes de convivencia.
Hay muchos más pero, listo aquí algunos de los más importantes:
- Prometeo. León
- Hombres en busqueda. Barcelona
- No nos resignamos. Madrid
- Grupo Hombres Granada
- Grupo de Hombres de Sevilla
- Ahige. Málaga
- Fundacion F.H.I.V.I.S Fuengirola
- Hombres Solidarios Granada
- Men Against Violence Webring
- NOMAS (USA)
- Achilles Heel
- The White Ribbon Campaign
- XY
- PAPAI Brazil
- Antropología Masculinidades M.Monteiro
- Antropología Masculinidades Espada
- Mageeq-Mainstreaming

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lunes, 25 de mayo de 2009

DE GÉNERO

La Revolución Silenciosa de lo Íntimo PDF Imprimir E-mail
Escrito por Julián Fernández de Quero

La importancia de la Modernidad como salto cualitativo en el devenir de la especie humana y la evolutiva liberación de sus cadenas naturales nunca será suficientemente subrayada, por muchos ríos de tinta que se hayan utilizado para intentar describirla. Casi todo se ha dicho de los cambios sociales, tecnológicos y políticos que supuso la revolución industrial, la revolución política y la cultural. Algo menos se ha escrito acerca del potencial revolucionario que implicó el reconocimiento social de la individualidad y sus posteriores consecuencias, la democratización de las relaciones sociales y el movimiento de liberación de la mujer. Esta última, con su labor callada y constante en el ámbito de lo personal y de los derechos, ha sido llamada “la revolución silenciosa”, porque, a diferencia de otras, no ha usado la violencia para imponerse, no ha tomado Bastillas ni asaltado Palacios de Invierno, no ha derramado sangre, salvo la suya propia (¡cuántas mujeres han muerto generosamente en la defensa de sus derechos!) pero, sin grandes alborotos y estallidos sociales, está consiguiendo más que ninguna: Cambiar las relaciones personales, troquelar las actitudes individuales, fomentar otra cultura más igualitaria, libre y justa, convertir en real su lema de “lo personal es político”.

El feminismo ha cambiado la forma de entender las relaciones personales, la sexualidad, el amor , es decir, aquello que afecta directamente a todas las personas, creando un tipo de relaciones íntimas que desborda su estricto marco privado para transformar las instituciones sociales y políticas. Alguien que, en tiempos recientes, ha analizado y profundizado en estos cambios, es Anthony Giddens, en su libro “La transformación de la intimidad” (Editorial Cátedra, 2006).

Para analizar los fenómenos de la intimidad, el autor establece una frontera entre las épocas premodernas y las modernas, con cambios que se van consolidando a lo largo de los siglos XVIII, XIX y XX, y pone nombre al producto de dichos cambios: sexualidad plástica, amor confluente, pura relación, proceso reflexivo del yo. ¿Cuáles eran las características de estos fenómenos en las épocas premodernas?:

- La individualidad no existía socialmente: El individuo era reconocido socialmente en tanto que miembro de un clan familiar, de un linaje o estirpe. El individuo no era sujeto de derechos, la mujer y la infancia no eran reconocidas como plenamente humanas y el grupo (bien fuera el consanguíneo, el linaje o la clase social) era el que detentaba el poder.

- La sexualidad se entendía como sexo biológico, innato, pulsión instintiva ligada indisolublemente a la reproducción. El patriarcado impone el sexo como prerrogativa del varón, convirtiendo el pene en falo, es decir, en órgano con poder, la pulsión copulatoria en modelo social sexual y rebaja a la mujer a mero objeto de deseo o de reproducción. José Antonio Marina (Palabras de Amor , Ed. Temas de Hoy, 2009) cita a Demóstenes para demostrar la funcionalidad con la que el patriarcado griego manipulaba a las mujeres: “Las cortesanas existen para el placer, las concubinas para los cuidados cotidianos, las esposas para tener una descendencia legítima y una fiel guardiana del hogar”. Por su parte, Giddens considera que “La sexualidad masculina aparecía sin problemas en el contexto de las circunstancias sociales “separadas y desiguales” que prevalecían hasta hace poco”. Su naturaleza quedaba encubierta por una serie de influencias sociales que han sido o están siendo minadas. Se incluyen las siguientes:

- El dominio de los hombres en la esfera pública.
- El doble modelo.
- La separación de las mujeres en dos bandos: puras (casables) e impuras (prostitutas, rameras y brujas)
- La definición de la diferencia sexual como establecida por Dios, la Naturaleza y la biología.
- La problematización de las mujeres como seres difíciles de entender e irracionales en sus deseos y acciones.
- La división sexual del trabajo.”.

- El amor se vive como amor pasión, es decir, el enamoramiento como fenómeno natural, inscrito en el “cortejo animal”, una respuesta irracional y refleja que domina la voluntad e incapacita para el ejercicio de la razón. Ante el estímulo generado por la atractividad erótica de la hembra, el macho focalizada su atención en ella de manera obsesiva (“efecto tunel”) y desarrolla todos los comportamientos necesarios para conseguir la satisfacción de la pulsión, es decir, la cópula reproductora, a partir de la cual, el interés sexual desaparece hasta el siguiente estímulo. Giddens constata que “El amor apasionado está marcado por una urgencia que lo sitúa aparte de las rutinas de la vida cotidiana, con las que tiende a entrar en conflicto. La implicación emocional con el otro es penetrante -tan fuerte que puede conducir al individuo o a los dos individuos a ignorar sus obligaciones ordinarias- En el nivel de las relaciones personales, el amor pasión es específicamente desorganizador, en un sentido similar al carisma, desarraiga al individuo de lo mundano y genera un caldo de cultivo de opciones radicales así como de sacrificios. Por esta causa, enfocado desde este punto de vista del orden social y del deber, es peligroso. Resulta muy sorprendente que el amor pasión no haya sido reconocido en ningún lugar ni como necesario ni como suficiente para el matrimonio y en la mayor parte de las culturas ha sido considerado como subversivo.”

- Las relaciones de pareja se organizan en forma de matrimonio, una institución social que une intereses de dos familias a través del enlace de sus hijos e hijas. Las funciones del matrimonio son exclusivamente generativas y familiares. Se trata de perpetuar el linaje familiar, de aumentar la riqueza o el poder mediante la alianza entre familias o, en familias pobres, aumentar la capacidad productiva agrícola con más brazos para el trabajo. La sexualidad y los afectos se viven al margen del matrimonio, principalmente por los varones, que buscan sus desahogos sexuales y sus arrebatos sentimentales en las esclavas, siervas de la gleba, cortesanas, concubinas y amantes. El amor pasión no se puede conciliar con la severidad normativa que preside las relaciones dentro del hogar.

El acceso a la Modernidad en estos ámbitos, como en otros, se realiza de manera gradual y evolutiva. Hay una primera etapa elitista, pues el ochenta o noventa por ciento de la población era analfabeta e inculta y los cambios se iban generando a partir de las creaciones e inventos del desarrollo científico y tecnológico y del pensamiento ilustrado. Pero, las creaciones tenían una proyección tan universal que, desbordando el marco restrictivo de la clase social, se expandían e impregnaban a toda la sociedad. Veamos como afectan estos cambios al ámbito de la intimidad:

- El factor principal es el reconocimiento de la individualidad. En palabras de Giddens “el individuo se hace “propietario” de sí mismo y de sus actos”. La consideración de la persona como “sujeto de derechos” reconocida en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, de la Revolución Francesa, en la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y en posteriores constituciones, coloca al individuo en la base de la sociedad y de su organización. El individuo adquiere el poder de liberarse de las normas tradicionales e inventar otras nuevas. La individualidad confiere al sujeto la capacidad de iniciar, como dice Giddens, “un proceso reflexivo del yo” que rompe los límites restrictivos de los clasificadores sociales (raza, nacionalidad, género, clase social) naturalizados por la tradición, dándole la libertad de construir su propia identidad, su estilo de vida y su proyecto biográfico. Las resistencias a estos cambios por parte de las fuerzas conservadoras y tradicionales, ralentizan y dificultan el proceso, sobre todo en esta primera etapa de la Modernidad, pero la democratización de la sociedad es imparable y surgen los movimientos sociales de liberación, entre ellos, el de las mujeres, que reclaman libertad e igualdad sobre la base de la individualidad.

- La sexualidad, como capacidad para el placer y componente de la felicidad, independizada de la reproducción y de las generaciones, adquiere su consideración social. Según Giddens, “la sexualidad es un constructo social, que opera en campos de poder y no meramente como un abanico de impulsos biológicos que o se liberan o no se liberan.” El concepto de “sexualidad”, con significado diferente del sexo premoderno, se inventa en el siglo XIX, según Michel Foucault. A ello contribuye la tendencia a reducir el tamaño de la familia y la expansión de la contracepción femenina. Como afirma Giddens, “La sexualidad surgió como una parte de una diferenciación progresiva del sexo, respecto de las exigencias de la reproducción. Con la elaboración ulterior de las tecnologías reproductivas, esta diferenciación se ha hecho completa. La sexualidad es al fin plenamente autónoma. La creación de una “sexualidad plástica” separada de su integración ancestral con la reproducción, el parentesco y las generaciones, fue la condición previa de la revolución sexual de las pasadas décadas. La “revolución sexual “de los pasados treinta o cuarenta años no es justamente, ni siquiera primordialmente, un avance en la permisividad sexual neutral en lo que concierne a los papeles sociales de cada sexo. Implica dos elementos básicos: Uno es la revolución en la autonomía sexual femenina –producida básicamente en esta época, pero con antecedentes en el siglo pasado- Sus consecuencias para la sexualidad masculina son profundas, por eso se puede decir que es en gran parte una revolución inacabada. El segundo elemento es el florecimiento de la homosexualidad masculina y femenina”.

- El amor pasión premoderno deja paso al “amor romántico”, basado menos en las pulsiones instintivas del “cortejo animal” y más en el proceso reflexivo del yo. Giddens afirma “Durante el siglo XIX, la formación de los lazos matrimoniales, para la mayor parte de los grupos de población, llegó a basarse sobre consideraciones diferentes de los juicios de valor económico. Las nociones del amor romántico, que tenían su arraigo principalmente en grupos burgueses, se difundieron por todo el orden social. “Tener un romance” se convirtió en sinónimo de cortejar, las novelas (etimológicamente, romance) fueron la primera forma de literatura de masas”. La difusión de los ideales del amor romántico fue un factor tendente a desligar el lazo marital de otros lazos de parentesco y a darles una significación especial. Esposos y esposas comenzaron a ser vistos como colaboradores de una empresa emocional conjunta, esta tarea era más importante que sus obligaciones hacia los hijos. En el amor romántico, los afectos y lazos, el elemento sublime del amor, tienden a predominar sobre el ardor sexual. El amor rompe con la sexualidad a la vez que la incluye. La “virtud” asume un nuevo sentido para ambos sexos, y ya no significa sólo inocencia, sino cualidades del carácter que seleccionan a la otra persona como “especial”. El amor romántico fue esencialmente un amor feminizado. Como ha hecho ver Francesca Cancian, antes de finales del siglo XVIII, si se hablaba de amor era exactamente en relación con el matrimonio, era un amor de camaradería, unido a la responsabilidad mutua de esposos y esposas, para gestionar el patrimonio o la hacienda rural. Con la división de esferas (el trabajo se hace externo al núcleo familiar) el fomento del amor se hizo tarea predominante de la mujer, las ideas sobre el amor romántico estaban claramente amalgamadas con la subordinación de las mujeres al hogar y con su relativa separación del mundo exterior. Pero el desarrollo de tales ideas fue también una expresión del poder de las mujeres, una aserción contradictoria de autonomía frente a la privación”.

- Las relaciones de pareja en la modernidad comienzan a dejar de ser “cosas de familia” para convertirse en la libre y voluntaria decisión de dos personas por unir sus vidas. El matrimonio se convierte en una novela (romance), una historia de dos, cuyo argumento (proyecto) elaboran dos individuos a partir de la decisión común de llevarlo a cabo, sin que las familias puedan intervenir en su realización. Sobre todo, para las mujeres, como dice Giddens, “La paradoja es que el matrimonio es utilizado como medio de lograr una autonomía. El amor romántico es una apuesta contra el futuro, una orientación para controlar el tiempo futuro por parte de las mujeres, que se hicieron especialistas en asuntos de intimidad (tal y como este concepto se entiende en la actualidad) . Ha habido una casi inevitable conexión entre amor y matrimonio, para muchas mujeres, en los primeros periodos de la evolución moderna. Si el complejo del amor romántico ha sido desarrollado y también más tarde se ha disuelto en alguna parte, ha sido principalmente por las mujeres. ¿Qué ha sucedido con los hombres? Me creo justificado al ofrecer una interpretación de la transmutación del amor romántico que excluye en gran medida al hombre. Los hombres actúan pasivamente en la transición que se está realizando. En cierto sentido, han sido pasivos a partir de finales del siglo XVIII. En la cultura occidental, al menos, éste es el primer periodo en el que los hombres se encuentra a sí mismos “siendo” hombres, es decir, poseyendo una “masculinidad” problemática. Los hombres, al igual que las mujeres, se enamoran y, que se sepa, así ha sido siempre. También han sido influidos en los dos últimos siglos, por el desarrollo de los ideales del amor romántico, aunque en forma diferente que las mujeres. Los hombres que han aceptado estas nociones de amor han sido vistos por parte de la mayoría como “románticos” , en una acepción particular del término. Son, por así decirlo, unos pavisosos, que ha sucumbido al poder femenino. Estos hombres han eliminado la división entre las mujeres sin macha y las impuras, tan central en la sexualidad masculina”. Es decir, que esta primera etapa de la modernidad, las relaciones predominantes siguen estando bajo el yugo del patriarcado, de la cultura de los géneros y de la división de los roles. Las mujeres, en su afán de autonomía, son las que asumen el papel revolucionario de transformar la intimidad, subvirtiendo el papel familiar de dichas relaciones para convertirlas en fruto de la individualidad reflexiva y sentimental. Como dice José Antonio Marina, “la sentimentalización de las relaciones sexuales es una conquista que debemos a las mujeres”. Mientras tanto, los hombres siguen jugando su papel de poder en el ámbito público, y sólo evolucionan cuando se someten a regañadientes a las exigencias femeninas en la intimidad.

La segunda mitad del siglo XX, conoce la mayor expansión y refuerzo de los cambios alumbrados por la modernidad. La Declaración Universal de los Derechos Humanos, promulgada por la Naciones Unidas en 1948, confiere carácter universal al reconocimiento de la individualidad y su logro más relevante en el ámbito de la política, que es la democratización de la organización de la sociedad. Las luchas del movimiento feminista alcanzan sus mayores logros en la conquista de la igualdad y la equidad. La nuevas generaciones, se forman con las mismas aspiraciones y proyectos de vida para conseguir la felicidad, sin distinciones entre hombres y mujeres, aunque la secular resistencia de las tradiciones y del conservadurismo siga manteniendo prejuicios y condicionamientos para impedir la plena autonomía de las mujeres y su igualación total. Una aliada de excepcional importancia ha sido la ciencia. El desarrollo científico en el campo de la anticoncepción y de la reproducción artificial ha permitido separar radicalmente la sexualidad de la reproducción, convirtiendo la función sexual en un ingrediente más para el logro del bienestar y la felicidad. La sexología y la educación sexual y afectiva posibilita establecer relaciones de pareja desde el conocimiento y la racionalidad, en un encuentro entre sujetos iguales y libres. En esta segunda etapa de la modernidad, la evolución en el campo de la intimidad ha generado nuevos fenómenos que necesitan ser conceptualizados para diferenciarlos de sus antecedentes y es lo que hace Anthony Giddens en su obra ya mencionada:

- Cada vez más, el individuo se siente sujeto de derechos desde su nacimiento (La Declaración Universal de los Derechos Humanos, referida a las personas adultas, se ha completado con la Convención de los Derechos de la Infancia) y se rebela contra las múltiples influencias externas que intentan limitar su capacidad de decidir por sí mismo. Como dice Giddens, “Rasgos fundamentales de una sociedad de elevada reflexividad son el carácter “abierto” de la autoidentidad y la naturaleza reflexiva del cuerpo. Para las mujeres que luchan por lograr una liberación de los papeles asignados a cada sexo, la pregunta “¿Quién soy yo?” –que Betty Friedan describió como “el problema que no tiene nombre”- emerge a la superficie con intensidad particular. Lo que los psicólogos anglosajones llaman el yo es hoy para cada uno un proyecto reflexivo: una interrogación más o menos continua de pasado, presente y futuro. Es un proyecto llevado adelante en medio de una profusión de recursos reflexivos, terapia y manuales de autoayuda de todos los tipos, programas de televisión y artículos de revista.”.

- Giddens acuña el término “sexualidad plástica” para referirse a las formas nuevas de vivir la sexualidad. “Se realizan ahora más ensayos sexuales del matrimonio, como muestra Rubin, por parte de hombres y mujeres, de lo que era normal en generaciones anteriores. Las mujeres esperan recibir, así como proporcionar, placer sexual. Muchas han llegado a considerar una vida sexual plena como un requisito clave para un matrimonio satisfactorio. La proporción de mujeres casadas durante más de cinco años que han mantenido aventuras sexuales extramaritales es hoy virtualmente la misma que la de los hombres. La doble moral existe todavía, pero las mujeres ya no toleran la opinión de que, mientras los hombres necesitan variedad y probablemente emprenden aventuras extramaritales, ellas deban comportarse de otra forma. La “sexualidad” hoy ha sido descubierta, se ha hecho abierta y accesible al desarrollo de diversos estilos de vida. Es algo que “tenemos” o cultivamos, no ya una condición natural que un individuo acepta como un asunto de negocios preestablecido. De algún modo, las funciones sexuales son un rasgo maleable de la identidad personal, un punto de primera conexión entre el cuerpo, la auto-identidad y las normas sociales. La sexualidad plástica, si se desarrolla plenamente, implica una actitud neutral hacia el pene. Las mujeres del informe Hite dan un mentís a la idea de que la erotización del cuerpo femenino culmina a expensas de la sensación genital. Las dos, de hecho, van juntas. Algo que es enteramente compatible con la influencia de la sexualidad plástica. En las relaciones homosexuales, tanto el hombre como la mujer, pueden contemplar la sexualidad completamente aparte de la reproducción. La sexualidad de las lesbianas se organiza necesariamente casi enteramente en función de las implicaciones de la pura relación. La sexualidad plástica puede convertirse en una esfera que ya no contiene el detritus de las compulsiones externas, sino que en su lugar aparece como una forma entre otras de autoexploración y de construcción moral”.

- Después del amor romántico, aparece otra forma de amor que Giddens llama “amor confluente” para designar los afectos que surgen entre personas que se relacionan de sujeto a sujeto, con plena conciencia de su autonomía y de su igualdad. “El amor confluente presupone la igualdad en el dar y recibir emocional, cuanto más estrechamente se aproxima un amor particular al prototipo de la relación pura. El amor sólo se desarrolla aquí hasta el grado en que cada uno de los miembros de la pareja esté preparado para revelar preocupaciones y necesidades hacia el otro. El amor confluente introduce por primera vez el “ars erótica” en el núcleo de la relación conyugal y logra la meta de la realización de un placer sexual recíproco, un elemento clave en la cuestión de si la relación se consolida o disuelve. El cultivo de las habilidades sexuales, la capacidad de dar y experimentar la satisfacción sexual , por parte de ambos sexos, se organiza reflexivamente por la vía multitudinaria de las fuentes de información, consejo y formación sexual. El amor confluente se desarrolla como un ideal en una sociedad en la que casi cada uno tiene la posibilidad de quedar sexualmente satisfecho y presupone la desaparición del cisma entre mujeres “respetables” y las que de alguna forma quedan fuera del ámbito de la vida social ortodoxa. A la inversa del amor romántico, el amor confluente no es necesariamente monógamo, en el sentido de exclusividad sexual. Lo que la pura relación implica es la aceptación -por parte de cada miembro de la pareja hasta nuevo aviso- de que cada uno obtiene suficientes beneficios de la relación como para que merezca la pena continuarla. La exclusividad sexual tiene aquí un papel en la relación, en el grado en que los emparejados lo juzguen deseable o esencial.”.

- Las relaciones íntimas superan los niveles de codependencia y compulsividad adictiva de las relaciones románticas, para convertirse en lo que Giddens llama “la pura relación”, es decir, “significando una relación emocional estrecha con otro. Una pura relación no tiene nada que ver con la pureza sexual y se trata de un concepto delimitador, más que de una mera descripción. Se refiere a una situación en la que una relación social se establece por iniciativa propia, asumiendo lo que se puede derivar para cada persona de una asociación sostenida con otra y que se prosigue sólo en la medida en que se juzga por ambas partes que ésta asociación produce la suficiente satisfacción para cada individuo. El amor se liga con la sexualidad por medio de la pura relación. El matrimonio ha evolucionado -para muchos, aunque no para todos- crecientemente hacia la forma de una pura relación, cosa que acarrea muchas consecuencias. La pura relación forma parte de una reestructuración genérica de la intimidad. Emerge en otros contextos de la sexualidad, junto al matrimonio heterosexual, en algunas de su formas referidas es paralelo al desarrollo de la sexualidad plástica. El complejo del amor romántico contribuyó a abrir un camino a la formación de las puras relaciones en el terreno de la sexualidad, pero ahora se ha visto debilitado por ciertas influencias que ayudó a crear. Hay una contradicción estructural en la pura relación, centrada en el compromiso, que reconocen muchas de las encuestadas por Hite. Para establecer un compromiso y desarrollar una historia compartida, un individuo debe entregarse al otro. Es decir, ella debe dar, de palabra y de obra, cierto tipo de garantías de que la relación se pueda mantener durante un periodo indefinido. No obstante, una relación actual no es -como lo era en el matrimonio- una “condición natural” cuya durabilidad se pudiera asumir como garantizada, salvo en ciertas circunstancias extremas. Un rasgo de la pura relación es que puede terminar, más o menos, a voluntad, por cualquiera de los miembros de la pareja y en un momento preciso. Para que una relación tenga posibilidades de perdurar, es necesario el compromiso que surge de la confianza. En la pura relación, la confianza no tiene soportes externos y debe desarrollarse sobre la base de la intimidad. La confianza es fiarse del otro y también creer en la capacidad de los lazos mutuos para resistir futuros traumas. Confiar en el otro es también apostar por la capacidad del individuo de actuar con integridad. La tendencia de las relaciones sexuales a ser diádicas (que no quiere decir monogámicas) es probablemente, en cierta medida, un resultado del deseo inconsciente de recapitular este sentimiento de exclusividad que el niño disfruta con su madre. Aunque el carácter diádico de las relaciones sexuales tiende también a reforzarse por la naturaleza de la confianza que se presupone. Porque la confianza, cuando hablamos de las personas, no es una cualidad capaz de expansión indefinida. La exclusividad no es garantía de confianza, pero sí es, sin embargo, un estímulo importante para ella. La intimidad significa la manifestación de las emociones y actos que el individuo no puede hacer patente ante la mirada pública. Es fácil ver como la automanifestación que la intimidad presupone puede producir codependencia si no va pareja con la preservación de la autonomía”.

Proceso reflexivo del yo, sexualidad plástica, amor confluente, pura relación, forman un marco conceptual que permite nombrar y analizar las nuevas realidades de la transformación de la intimidad y los fenómenos asociados a ella. Nombran realidades problemáticas, influidas por múltiples factores externos e internos, que las refuerzan o limitan, pero que nos da una visión de conjunto diversa y plural, dialécticamente conflictiva, y a la que contribuciones como la de Anthony Giddens ayudan a clarificar. En este magma social variopinto, algunas tendencias van emergiendo como sustanciales: La democratización supera el marco de lo político y demanda expandirse a las relaciones personales. Son los individuos los que aspiran a ser libres, iguales y fraternos y cada vez menos se conforman con vivir bajo reglas sociales que les constriñen y limitan. Es la revolución silenciosa de lo íntimo, cuya vanguardia ha sido y sigue siendo, la voluntad de las mujeres por emanciparse

domingo, 24 de mayo de 2009

FAMILIA Ayudar a Crecer

Familia



Tomado del Boletín virtual de la arquidiocesis de Cali


Ayudar a crecer

Arquidiócesis de Bogotá

Ayudar a crecer
Las guías para padres proliferan pero no hay fórmulas mágicas para aprender a decir que no, cuando es necesario hacerlo. Educar es señalizar el camino que, como escribió Antonio Machado, se hace al andar.
Claves
  • Aprender a transmitir que existen límites ayuda a fortalecer la personalidad del niño.

  • El niño que aprende a sostener un “no” será un adulto capaz de enfrentar las dificultades de la vida.

  • Es el amor hacia el otro el que enseña a comprender cuándo es el momento de un “sí” y cuándo es necesario un “no”.


El papá de Gonzalo (3) corre por la casa detrás de su hijo “haciendo el avioncito” para que coma un bocado. En la puerta del kiosco, Juanjo (5) se tira al piso, ahogado en llanto, porque su mamá no le quiere comprar una golosina. Martina (6) se acuesta en la cama de sus padres y manifiesta que ese es “su” lugar. Andrea (17) sale durante la semana y muchas veces va sin dormir al colegio. Distintas situaciones, pero la misma conducta: niños y adolescentes que piden, a viva voz, límites.

Limitar es cuidar

El límite es sostén, tope, marco que dará a cada sujeto la posibilidad de moverse con red. “Hay quienes piensan que el límite es sinónimo de censura, de falta de libertad, pero nada más lejos. Los ‘no’ marcan las coordenadas de los valores, de las creencias, de los modales, de las reglas de la existencia y de la coexistencia. No son un fin en sí, sino instrumento para realizar fines. Cuando ellos están uno puede elegir, porque también para salirse del camino hay que conocer los límites”, escribió el pedagogo Jaime Barylko.
Muchos chicos que no cuentan con esa barrera de contención “inventan” sus propios límites porque el desborde les da miedo. La psicoanalista Silvia Tomás comenta: “Una de mis pacientes les dice a sus amigas que debe llegar a casa a determinada hora de la madrugada y no es verdad; se inventa un tope porque lo entiende como signo de cuidado. Desde luego que las prohibiciones exageradas son asfixiantes, pero habrá que ir ejercitando, conforme los hijos van creciendo, cómo protegerlos amorosamente limitando actividades riesgosas, sin cercenar su libertad”. Beatriz y Daniel Laurino, padres de una nena y tres varones, comentan la importancia de amar y respetar a cada uno como seres únicos e irrepetibles: “Con el tiempo, fuimos descubriendo, con aciertos y errores, que poner límites es una forma de amarlos, valorarlos y respetarlos. Tratando de darles la opción de elegir, en cada oportunidad, las distintas propuestas acordes a sus edades. Intentamos estar en esta disposición de ayudarlos a descubrir en ellos aquello esencial, que los hace ser plenamente personas y responde a lo más profundo de cada uno. En este respeto mutuo comprendemos que nuestros hijos no son una posesión y que la familia es su plataforma de despegue; aún optando por cosas distintas a nuestras ideas, siempre van a ser recibidos y respetados”.

Permisividad con consecuencias

Los especialistas dicen que el “sí” estimula a la acción, y el “no” al crecimiento. Gabriela y Mauricio Di Giuseppe son padres de Florencia (17), Marcos (13) y Agustín (10) y admiten haber dicho algún “sí” por cansancio: “A veces, es bastante agotador sostener la negativa, tiene un trasfondo que hay que fundamentar y ellos no se conforman fácilmente. Decir que sí es más fácil y evita el problema a corto plazo, pero con el tiempo los perjudica”.

La educación sin enfrentamientos impide el desarrollo de la capacidad de sufrir ausencias, de encarar las situaciones negativas como pasajeras y dignas de ser superadas luego. La psicóloga Gloria Mora describe: “Con el inicio de la edad escolar estos chicos se frustran, tienen crisis de angustia y llanto. Fracasan en la capacidad de espera, no pueden aplazar la demanda. que la vida les va a deparar. El niño que puede sostener un ‘no’ será el adulto que va a poder resistir un cuestionamiento del jefe, un rechazo de la novia, un bochazo en la facultad”.

Francisco y Carolina Nacinovich marcan pautas básicas que sus hijos respetan: “Con cinco hijos, de catorce a cuatro años, tenemos que organizarnos, hay límites que no son negociables, pero hay otros que se pueden charlar”. Para ellos, el límite es sólo una herramienta: “Tratamos de educarlos con un espíritu crítico que les permita cuestionarse cosas. Pero el límite es cotidiano y hay que repetirlo”. La psicóloga Raquel Montero afirma: “El conducir la educación de los hijos es un imperativo inalienable, si bien es difícil defender una posición más estricta en un medio impregnado de permisividad: el diálogo, la negociación, los fundamentos deben circular de manera cotidiana”.

Coincidencias

Otro punto clave, explica Mora, es que ambos padres estén de acuerdo: “La ambivalencia desencadena que el niño se convierta en un gran tirano y manipulador, porque lo que no obtiene del rol materno, lo obtiene del paterno. Tiene que haber un proyecto de familia que aúne los valores, porque tampoco es bueno que la autoridad recaiga sólo en uno de los padres”. Carolina y Francisco cuentan una experiencia. “Cuando los compañeros de Manuel cumplían diez años festejaban con bailes. Él nos contó que los animadores ‘nos hacían bailar y teníamos que agarrar a las chicas’. Esa expresión nos dio la pauta de que lo estaban presionando a hacer algo que a él todavía no le pasaba. Juntos tomamos la decisión de no permitirle ir a los cumpleaños con baile y le explicamos que no era malo bailar, al contrario, pero que no era para su edad. Sus amigos le sugerían que nos mintiera y hasta los padres nos engañaban para que Manu fuera. Fue muy difícil sostener ese ‘no’ en el tiempo, incluso hablamos con el gabinete de psicopedagogía del colegio, pero estábamos convencidos de que lo hacíamos para cuidarlo”. Francisco resalta una frase del libro Aprender a perdonar, de Nicola Danese: “La familia es una escuela cotidiana del perdón”. El miedo a equivocarse está, pero siempre puede entenderse como una oportunidad de no mostrarse perfectos.


Revista Ciudad Nueva, 30 de enero de 2009

Nora Quevedo Labrador.
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martes, 19 de mayo de 2009

º ENCUENTRO DE POETAS DEL MUNDO en ANTIOQUIA “TRAS LAS HUELLAS DE LA PAZ”. Por Héctor Corredor*


1º ENCUENTRO DE POETAS DEL MUNDO en ANTIOQUIA “TRAS LAS HUELLAS DE LA PAZ”. Por Héctor Corredor*

COLOMBIA: Atendiendo el llamado del Secretario General, Luis Arias Manzo, y del Cónsul Región Andina Norte, Carlos Alberto Valle Sánchez, entre el 20 y 27 de abril se realizó en el departamento de Antioquia ,Colombia, el Primer Encuentro de Poetas del Mundo “ Tras las Huellas de Paz, organización integrada por 4.750 miembros de más de 100 países del planeta.



A este evento asistieron representantes de Argentina, Bolivia, Chile, Francia, México, Venezuela y por supuesto bardos colombianos de diferentes fundaciones, centros, tertulias, asociaciones de poetas a nivel nacional y local quienes han venido sembrando semillas de patriotismo de unión y de concordia por medio de la poesía.

El encuentro tuvo como centro de actividades la ciudad de Medellín, conocida internacionalmente como la Ciudad de la Flora y de la Eterna Primavera para evocar a Flora, diosa de los jardines en la mitología griega, madre de Primavera quien colmo esta comarca fértil con semillas para que los hijos gozaran el perfume de las flores más exóticas del universo. A esta ciudad también se le conoce como la Ciudad de la Poesía y de la Moda por los certámenes internacionales que se hacen.

Por invitación de las autoridades locales y coordinación del cónsul regional el encuentro se extendió a los municipios de Bello, Itaguí, El Peñol, Guatapé Concordia y Urrao en los cuales los poetas pudieron palpar la paz y el renacer de una nueva Colombia, después de la violencia ejercida por los grupos al margen de la ley que por años sembraron el terror en los campos y en poblados, Así mismo pudieron conocer los centros culturales, de cada uno de los municipios, el desarrollo de la región, el calor humano, el amor por la cultura de los habitantes.

Los visitantes se maravillaron con la participación masiva de ka gente, con las enormes plantaciones de café, con la variedad de frutas tropicales ,con el verdor de las montañas, con la flora exótica y con la belleza de las regiones de este paraíso que Dios nos dio para vivir en paz y en alegría.

A todos los asistentes nuestro agradecimiento por hacer el esfuerzo para conocer un país diferente donde todos queremos cese la guerra fratricida que viene desde hace más de 60 años. A ellos tan solo queremos decirles que sigan las huellas de la paz y recuerden las caras de la juventud y de la niñez que claman por tener una vida mejor. Los invitamos a que sigan regando el himno del encuentro para que este llegue hasta el último rincón del planeta.

Tras la Huellas de la Paz
Por Héctor Corredor Cuervo

Tras huellas de la paz al país vinieron
poetas que cantan en el mundo entero
y en alas de afecto muy pronto se fueron
con alma pintada de patria primero.

Llevan el amarillo en los sentimientos
que brilla cual oro en manos de mineros,
que horadan la tierra con mil sufrimientos
siguiendo ejemplos de nobles arrieros.

Portan el azul que vieron en las aguas
de la gran represa bajo el firmamento
donde abrieron brazos humildes piraguas
para dar el saludo de advenimiento.

El rojo de sangre lo llevan en mentes
de ríos que hicieron algunos malvados
en pueblo que ahora los ven cual dementes
sembrando cizaña sin fe y sin arados.

Hasta pronto amigos y un feliz regreso
es el gran deseo de los colombianos
que solo creemos en paz y en progreso
con calor de amigos y fieles hermanos.

Lleven en la mente las flores que vieron,
anhelos que cuelgan en los cafetales,
el calor humano que todos sintieron
de un pueblo que sueña sin más criminales

AL ÍCARO DEL PEÑOL

Por Coronel Héctor José Corredor Cuervo

De las entrañas de imponente laberinto
con alas puras y anhelo de libertad,
el Ícaro se marcha del lúgubre recinto
para mostrar a los humanos la verdad.

Lleva en mente circunvolar el infinito
como un caudillo con los sueños e ilusiones
de gente valiente que rechaza al maldito
que colma suelos con terror y vejaciones.

Él pretende señalar la temeraria escoria
que cultiva con injusticia el atropello
y aunque sus alas se derritan tras la gloria
él será un especial vigía en pueblo bello.

Su alma permanecerá en la sin par laguna
que ofrece lumbre a un grandioso continente
y que tiene agua rebosante por fortuna
para calmar la sed de sudorosa gente.

En atardeceres cuando se sienta brisa
y cuando la tristeza invada las regiones
él estará presente en aldea con risa
para alegrar a pobladores y legiones.

21 de abril de 2009. En agradecimiento a las atenciones recibidas con motivo de la visita de los bardos que participaron en el Primer Encuentro de Poetas del Mundo Realizado en Medellín.

A URRAO

Por Coronel Héctor José Corredor Cuervo

Bajo nubes cual copos de algodón
entre el verdor de mágica montaña
esta un pueblo con garra e ilusión
que cultiva la paz sin la cizaña.

En escuelas se sienten alaridos
de polluelos en plena libertad
que perciben el amparo en sus nidos
con caricias de amor y de hermandad.

Las aguas, que inventaron su camino,
bañan el valle con rió prodigioso
que da fertilidad en suelo andino
al gran edén con sol maravilloso.

En el campo se siente la fragancia
de flores en eterna primavera
y en cultivos se palpa la abundancia
de ilusiones en almas sin frontera.

Por caminos aún transitan sueños
de arrieros que forjaron la grandeza
tras las mulas cual puros antioqueños
que humillaron el hambre y la pereza.

¡Oh, pueblo hermoso de sin par belleza,
de visceral cariño en floración!
yo quisiera irradiara la franqueza
para inundar el alma de nación.

23 abril de 2009. Homenaje al pueblo de Urrao con motivo de la visita de integrantes del Primer Encuentro de Poetas del Mundo.


A GUATAPÉ

Por Coronel Héctor José Corredor Cuervo

Edén sin par de preclaras tradiciones
esculpidas en los seres diamantinos,
forjados en un crisol sin ambiciones
para dar calor a ingentes peregrinos.

De sus entrañas brota calor humano
como lava de un volcán en erupción
la cual abraza con cariño al hermano
hasta hacer que le susurre el corazón.

En su comarca pasea la alegría
con las brisas de concordia y equidad
las que permiten vivir sin agonía
entre surcos de civismo y libertad.

En la represa de cristalinas aguas
zarpan felices los sueños e ilusiones
de un gran pueblo con espíritu y con ganas
que guerreó por la paz sin condiciones.

Es el peñón el gran faro que ilumina
y que sirve de señal al caminante
para lograr desarrollo sin inquina
con el orgullo y altruismo de un gigante.

¡Oh Guatapé! arquetipo de la cultura,
donde se percibe el sol de la heredad,
yo quisiera que brillara en la espesura
para orientar la indolente humanidad.

21 de abril de 2009. Homenaje a la culta ciudad de Guatapé como agradecimiento a las atenciones recibidas de la ciudadanía con motivo de la visita de los integrantes del Primer Encuentro de Poetas del Mundo en Medellín.

NO QUIERO MÁS GUERRA

Yo quiero un lugar que esté en primavera,
donde salga el sol detrás de la sierra.
Deseo que la luna, la estrella, el lucero
vuelvan a brillar en el mundo entero.

Quiero que los surcos de cada labranza
nos den las cosechas de paz y esperanza.
Deseo ver hogares llenos de ilusiones
donde exista amor en los corazones.

No quiero más odio, no quiero más guerra,
añoro la paz en toda la tierra.
No quiero más odio, no quiero más guerra,
añoro la paz en toda la tierra.

Quisiera que las aves vuelvan a sus nidos
que abandonaron en campos floridos.
Deseo que la gente retorne a poblados
sin temor o miedo de ser secuestrados.

Quiero que los niños tengan su cuna
con calor de padres en medio de fortuna.
Deseo que en mi patria reine la alegría,
que vuelvan los sueños con su fantasía.

No quiero más odio, no quiero más guerra,
añoro la paz en toda la tierra.
No quiero más odio, no quiero más guerra,
añoro la paz en toda la tierra.
No quiero más odio, no quiero más guerra,
añoro la paz en toda la tierra.
No quiero más odio, no quiero más guerra,
añoro la paz en toda la tierra.


A FERNANDO GONZÁLEZ OCHOA

Por Coronel Héctor José Corredor Cuervo

Permítame allanar esta morada,
doctor ilustre y sabio irreverente,
con honrosa pluma en lugar de espada
para buscar tu luz resplandeciente.

Vengo sin arma y no traigo soldados
en búsqueda de tus huellas y tu arte
para entender palabras y legados
que hoy aroman la Casa de Otraparte.

Uso la rima y metro de herramienta
mas no pretendo utilizar medida
tan solo vengo con la mente hambrienta
a extasiarme con tu gloriosa vida.

Deseo tener tu inocencia griega
para expresar a todos la verdad
sin temor a la sombra palaciega
que deslumbra la pobre humanidad.

Creo en mi Dios mas no en el fanatismo
sembrado por sagaces al infante
para colmar al ser de pesimismo
sin pensar en su vida un solo instante.

Pido perdón por ser tan atrevido
al birlar de tu casa el pensamiento
para hallar la verdad con el sentido
de vivir sin falaz acosamiento.

Y si mañana un malvado escritor
llega hasta mi por solo criticarte
lo sacaré con golpes de un tambor
para que haga su ruido en otra parte.

24 de abril de 2009. Homenaje al gran escritor y filósofo Colombiano en el día de su nacimiento con motivo de la visita de los integrante del Primer Encuentro de Poetas del Mundo a la Casa Museo de Otraparte municipio de Envigado.

A la patria no le pido nada, tan solo quiero seguir sirviendo con honor y honestidad hasta la muerte


Héctor José Corredor Cuervo*, Consul de Poetas del Mundo en Bogotá:
http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=546

lunes, 18 de mayo de 2009

El Poeta M.B.

Su apariencia era la de un juez de paz, pero nunca hubo paz dentro de su alma, ni siquiera cuando se le vio feliz, con sus manos a la espalda, con su mirada desvaída por las lentillas, con su bigote largo e invariable a lo largo de una vida en la tantos se enamoraron al tiempo que recitaban sus poemas o escuchaban las canciones que hicieron con sus versos su paisano Daniel Viglietti y el catalán Joan Manuel Serrat.

Con Viglietti tiene una anécdota que se parece a algunas de las que le convertían también en un escolar huidizo al que le asustaba la fama, al tiempo que le agradaba que algunos, ante sus recitales multitudinarios, le dijeran que parecía una estrella de rock.


Hubiera sido incapaz de cantar, pero un día se encontró con Viglietti en París, en un aeropuerto, y Daniel le dijo a Mario: "Estoy haciendo música para sus poemas". "Y yo estoy haciendo poemas". Entonces el poeta se quedó pensando, y añadió, riendo como reía, como para no molestar: "Tenemos que hacer algo con esta casualidad".


De esa casualidad nacieron conciertos, libros; eran como dos en la carretera; cuando vimos a Viglietti en Montevideo, en el entierro de Idea Vilariño, a mediados de abril, la gran amiga generacional de Mario, el cantante nos dijo: "Y lo de Mario. Estamos tan mal, y vamos aún a lo peor".


Se apaga la voz de su compañero, pero quedan la voz de las canciones.

Montevideo fue su último sitio, y fue casi el primero.


Su largo recorrido por la vida conoció una interrupción terrible, cuando los médicos le detectaron tumores que aconsejaron operación, en el Hospital XII de Octubre de Madrid.


Allí le atendió, entre otros, el doctor José Toledo, que le conocía, y todo el mundo se desvivió por él como si no fuera tan solo un enfermo sino un padre, o un hermano, el hombre que había iluminado con sus versos (de amor, de política, de tierra, de aire) la vida de cualquiera.


Un día, poseído por el dramatismo al que a veces lo llevó su pesimismo, el que también está en sus poemas, y en sus narraciones, Mario decidió abandonarse.

Como hubiera dicho Idea, que le precedió en la muerte, empezó a decir para qué.


Detrás de esa decisión de no seguir hay algunos versos, como estos: "Me he ido quedando sin mis escogidos/ los me dieron vida/aliento/paso/ de soledad con su llamita tenue/ y el olfato para reconocer/ cuánta poesía era de madera/ y crecía en nosotros sin saberlo/ Me he quedado sin proust y sin vallejo/ sin quiroga ni onetti ni pessoa/ ni pavese ni walsh ni paco urondo/ sin eliseo diego sin alberti/ sin felisberto hernández sin neruda/ se fueron despacito en fila india".


En ese clima de desolación en el que lo pusieron la enfermedad y su porvenir Mario descuidó su aspecto, dejó de afeitarse, y alguien le dijo, una madrugada: "Así no puedes estar. Tú eres guapo, un hombre así parece enfermo. Ya no lo estás".


Le bastó. Al día siguiente se rasuró del todo, se puso de limpio, y cuando este amigo le visitó otra vez y se hizo el distraído sobre su nuevo aspecto, el viejo poeta revivido le llamó la atención y le dijo:

-¿No te has fijado que hoy sí me afeité?


Era un hombre insobornable, el más comprometido de su tiempo. Su muerte deja en silencio mustio su época, su ejemplo y la raíz de sus versos.


Pero los muchos que le cantan no lo dejarán, como él decía del verdadero amor, en lo oscuro.