sábado, 9 de agosto de 2008

DE QUE ADOLECEN LOS ADOLESCENTES?

http://ceril.cl/P84_adolescente.htm
por : Pablo Ignacio Salas Pacheco Psicólogo U. Central / Post-título en Terapia Familiar y de Pareja Ceril. Agosto 2005
Contacto Área Psicología
¿De qué adolece un adolescente? Parte 1: Visión general
Este artículo está dirigido a todos aquellos padres que tienen la tarea de guiar a ese personaje que desde aproximadamente los 12 años de edad empieza a presentar el desafío de convertirse en adulto.
¿Cuántas veces se ha encontrado rogándole (o gritándole) a su hijo para que se digne a almorzar en familia los fines de semana? …discutiendo con él, porque no hay tiempo para compartir, ya que hay que disputarlo entre los amigos, pololos (novios) o el hecho de que duerma todo el fin de semana porque el carrete estuvo bueno…
¿Cuándo fue la última vez que discutió con él o ella por todos los inconvenientes que se le ocurrieron a propósito del hecho de hacerse un tatuaje, ponerse un piercing o andar con dreadlocks (corte tipo rasta)? …o por otro lado, tratar de hacerlo(a) entender que su pieza parece el camarín de un rockero (con sus respectivos olores)… y por último, ¿cuándo fue la última vez que le tocó ver en las noticias o en algún especial de televisión algún reportaje en discotecas donde se ven niños de 14 años tomando y/o peleándose, y se preguntó si algunos de los que aparecen son amigos de su hijo, o peor, si alguno era el suyo?...
Lo expuesto no es ser adolescente, sino la parte más visible de una etapa de cambio, donde se es en un 50% joven y en un 50% el niño que se ha sido desde siempre. Es por esto que una guía adecuada de los padres en base a un manejo afectivo y conductual adecuado, una comprensión del desarrollo de esta etapa de la vida, asociada a las presiones y facilidades de la vida actual, son un requisito fundamental a la hora de intentar no adolecer de la adolescencia.
El concepto de adolescencia desde su génesis habla de lo confuso de esta etapa. Antiguamente, a juicio de individuos que estaban en contacto con jóvenes de determinada edad y producto de la variedad de "síntomas" que se suponía presentaban los jóvenes, llegaron a la conclusión que algunos de ellos de alguna dolencia sufrían, acuñándose el concepto.
A continuación y en términos generales me gustaría compartir con ustedes papás algunos de los fenómenos propios de esta etapa, basado en mi experiencia clínica en el trabajo con adolescentes y en base a la teoría de autores como E. Erickson y M. Bowen, que han hecho fundamentales aportes a la teoría sistémica y con ello a la terapia familiar.
La adolescencia, en pocas palabras, es un proceso necesario para las personas en el que el individuo y su familia se preparan para la etapa siguiente, la adultez, con todas sus exigencias; en resumen, que los jóvenes estén en condiciones de hacerse cargo de ellos mismos y de su futura familia.
Es de suma importancia entonces que los jóvenes puedan ir adquiriendo una serie de herramientas tanto emocionales como intelectuales que les facilite, y lo más importante, les motive a seguir creciendo.
Todo lo anterior se refiere a tareas que se dan sobre un marco de independencia progresiva, no en lo económico necesariamente, sino con respecto a la labor más importante de esta etapa que tiene que ver con la construcción de la identidad, la posibilidad de definirse a sí mismos como individuos únicos.
Esto, a la larga, les dará seguridad en ellos mismos, pero comenzando de un modo bastante diferente, ya que en el parecerse a otro y pertenecer a algo están apuntados sus primeros esfuerzos.
"Vestido así pareces delincuente… vives pendiente de esos monos japoneses… si no te despegas del Messenger no pago más internet… mira como traes el uniforme… córtate el pelo como la gente… aféitate… no entiendo como te puede gustar esa música… etc, etc, etc". La frases anteriores tienen que ver en parte con la necesidad de ser diferente, y por supuesto poder demostrarlo, ya sea con una vestimenta o un gusto musical acorde a como se sienten, en función de ser fácilmente reconocidos en cuanto a su "estilo", un "estilo" diferente de algunos pero que generan pertenencia por otro lado, lo que para un adolescente es fundamental, ya que su autovaloración en este período tiene mucho que ver con la evaluación externa que puedan hacer sus pares, lo que redundará en su autoestima.
"Papá, déjame cerca de la fiesta, para que parezca que me vine en micro". La necesidad de aparentar que son independientes y "grandes", convive en esta etapa con el hacer una pataleta porque "…no me compraron el celular que les pedí pa' la navidad…", ejemplos de esa dualidad de sentirse a veces un niño y un adulto en otras.
Cabe destacar que esa dualidad se da también en el hecho de necesitar por un lado estar constantemente en conversaciones con los amigos, poder compartir lo que les pasa y sienten, y por otra, el no querer compartir (en ocasiones) con los padres, convirtiendo su pieza en celdas de convento donde es sólo con el ritmo de la música donde se alcanza una cierta paz y en donde las preguntas reiterativas de los padres sobre esto o aquello se transforman en un acto de invasión que hay que evitar a toda costa (por ejemplo en la pugna permanente con respecto a pararse de la mesa antes de tiempo o simplemente comer en compañía sólo del televisor o radio).
No obstante lo anterior, el estar atentos a cambios bruscos de ánimo o de hábitos, al que tengan compañías nuevas, la posibilidad de consumo de alcohol, marihuana u otras sustancias, conocer a los padres de sus amigos y parejas… en fin, el generar espacios para una comunicación fluida ojalá ausente de crítica, es muy importante, ya que en este proceso de construcción de sí mismos a veces la pasión, la falta de sentido, la poca experiencia, las dificultades en la regulación de los impulsos, y en ocasiones patologías difíciles de detectar (por lo que es imperativo la opinión de un profesional ya sea psicólogo o psiquiatra), es primordial, ya que es la familia como factor protector por excelencia el recurso necesario para que todo adolescente llegue a tener claridad en sus metas, la forma de actuar en la búsqueda de estas, y por último, la que otorga de estructura y seguridad incondicional, ya que, a pesar que no se vea aparentemente atractiva para los jóvenes, no les quepa duda que juega un papel presente en todos ellos.

(Tomado de Astentes Judiciales)