miércoles, 22 de agosto de 2007

CUIDEMOS NUESTRAS FAMILIAS

Queridas familias:


Vivimos momentos en que la familia como “base de la sociedad”, como el mejor lugar para crecer, está realmente amenazada.

Quienes luchamos día a día por sacar adelante nuestra propia familia, muchas veces nos sentimos solos, nadando contra la corriente, y dudamos a veces si realmente será este el camino, o si será cierto que la familia ya “pasó de moda” y no nos dimos cuenta de que hay algo mejor.

Por eso, hoy queremos compartir con ustedes algunas reflexiones con el fin de aportar una inyección de ánimo y optimismo, para reafirmar que aunque a veces seamos pocos los que vamos nadando contra la corriente, el rumbo que tomamos es el correcto. La familia no está en crisis. Quienes estamos en crisis somos los seres humanos, que cada vez damos menos importancia a valores como el esfuerzo, el compromiso, y el jugarse por alguien para toda la vida.
“La familia” como ente abstracto no existe. Existen familias, la tuya y la mía, y todas son diferentes.
Y todas exigen atención, dedicación, renuncia al “yo” egoísta.

Y como todos estos valores son necesarios para formar una familia, y cuestan mucho trabajo, hay gente que prefiere taparse los ojos y afirmar “la familia está en crisis, ya pasó de moda”.

De esa manera, una vez más, se quitan la responsabilidad.

Es “la familia” la que ya no funciona.

Louis Evely, en su libro “Amor Adulto” afirma que “sólo puedes crear un hogar hermoso si crees en sus moradores.

Lo que se crea está en función de lo que se cree. Si crees que los tuyos son maravillosos (por más que a veces no lo demuestren) crearás para ellos cosas maravillosas. La belleza nace de la fe”.

¿Cómo vivimos el día a día con nuestros hijos, con nuestro marido, con nuestra mujer? ¿Confiamos en ellos? ¿Les hacemos sentir lo mucho que valen? El mundo exterior es cada día más competitivo. Afuera todos somos evaluados continuamente por lo que hacemos, por cuánto rendimos. ¿Pasa lo mismo dentro de casa? Hagamos un “parate” en nuestra vida familiar y reflexionemos cómo valoramos a cada uno de los que viven con nosotros. Recordemos que la familia debe ser ese lugar en el que nos sentimos seguros y realmente valorados por lo que somos. Que cada día, los que salieron al trabajo, a la escuela, al liceo, puedan volver al hogar confiados de que allí van a encontrar el descanso necesario, que allí podrán recargar sus fuerzas gracias al cariño y la comprensión familiar. Así podrán después salir cada día al mundo y trabajar cada uno en lo suyo para crear una sociedad mejor, porque creen que vale la pena.

Y sabemos que trabajar en serio por nuestra familia requiere mucho esfuerzo, dedicación, sacrificio. Muchas veces tendremos que dejar nuestros gustos personales a un lado, así que a no olvidar que...... TODO LO QUE CUESTA, VALE PERO NO DEBEMOS TENER EN CUENTA LO QUE CUESTA, SINO LO QUE VALE!!!!!! Mucho ánimo, y hasta la próxima!!!!
(Tomado de HO Castilla León)

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